MULHOLLAND DRIVE

MULHOLLAND DRIVE

Películas

2001

Dirección: David Lynch

Guión: David Lynch

Fotografía: Peter Deming

Sonido: Sosumu Tokunow, Edward Novick.

Montaje: Mary Sweeney

Decorados: Jack Fisk

Música: Angelo Baladamenti

Actuaciones: Naomi Watts (Betty Elms y Diane Selwyn), Laura Harring (Rita y Camila Rhodes), Robert Foster, Brent Briscoe, Justin Theroux.

 Mulholland Drive se concibió como episodio piloto para una nueva serie de TV para la cadena ABC. Pero la cadena no lo entendió como proyecto y lo rechazó. Quizás en un punto de partida que nos vincula a la importante y determinante serie Twin Peaks, podríamos decir que Lynch con Mulholland Drive se propone una especie de re mirada a sus tópicos pero trabajando la idea de sintetizar lo que puede ser la película y la serie  en un único crisol, el primer y ultimo episodio de una serie virtual que nunca se realizará.

Twin Peaks se articulaba en torno a una pequeña ciudad imaginaria en la frontera con Canadá, Mulholland Drive se sitúa en los Ángeles Hollywood. En la película, Lynch relata el intento de Betty, una aprendiz de actriz (Naomi Watts), de conquistar la fábrica de sueños americana, aunque Hollywood en realidad se presenta como una máquina de fantasmas y una cantera de complots e intrigas, que el cineasta escruta con buena dosis de humor negro y un elegante sentido del misterio. La película se abre con un cruce de sueños, identidades y accidentes; el rapto, el accidente y la amnesia de la morena Rita y la llegada de la entusiasmada rubia Betty a los Ángeles, lugar por excelencia de proyección e idealización de sueños. Las dos Mujeres se encuentran e inevitablemente se detona lo que va ha ser la línea fuerte del relato, más allá de todos sus desplazamientos hacia especies de micro mundos (estructura característica de la mirada Lynchana). Mulholland Drive es la historia de un amor imposible, ambiguo, vital y mortal a la vez. Toda la primera parte, acaso eufórica, relata el descubrimiento y desarrollo progresivo de ese amor hasta el punto culminante de su declaración nocturna (el sublime “estoy enamorada de ti”), antes de revelar el veneno que lleva en su seno, su parte de oscuridad y de pesadilla.

Independiente de la puerta que se escoja para entrar en Mulholland Drive, caemos una y otra vez en la dualidad. De esa dualidad a la vez forma, fondo, tema y objeto del film de Lynch, nace la fascinación por involucrarse en el juego del desciframiento y la interpretación de todo lo que ha ocurrido frente a nuestros ojos como espectadores.

 

MULHOLLAND DRIVE

2001

Director: David Lynch

Script: David Lynch

Photography: Peter Deming

Sound: Sosumu Tokunow, Edward Novick.

Montage: Mary Sweeney

Decoration: Jack Fisk

Music: Angelo Baladamenti

Cast: Naomi Watts (Betty Elms y Diane Selwyn), Laura Harring (Rita y Camila Rhodes), Robert Foster, Brent Briscoe, Justin Theroux.

Mulholland Drive was conceived as a pilot episode for a new series of TV for the ABC network. But the network did not understand it as a project and rejected it. Perhaps in a starting point that links us to the important and determinant Twin Peaks series, we could say that Lynch with Mulholland Drive proposes a kind of re-look at his topics but working on the idea of synthesizing what can be the film and the series In one piece, the first and last episode of a virtual series that will never take place.

Twin Peaks was articulated around a small imaginary city at the border with Canada, Mulholland Drive is situated in L.A, Hollywood. In the film, Lynch describes the attempt by Betty, an aspiring actress (Naomi Watts), to conquer the American dream factory, although Hollywood actually presents itself as a ghost factory and an underworld of intrigues, which the filmmaker does with a good dose of black humor and an elegant sense of mystery. The film opens with a crossroads of dreams, identities and accidents; kidnapping, accident and amnesia of the brunette, Rita, and the arrival of the enthusiastic blonde Betty to L.A, place of projection and idealization of dreams. The two Women meet and inevitably detonate what will be the strong line of the story. Mulholland Drive is the story of an impossible, ambiguous, vital and deadly love at the same time. The whole first part, perhaps euphoric, describes the discovery and progressive development of that love to the climax of the declaration (the sublime “I am in love with you”), before revealing the poison that it carries, its part of Darkness and nightmare.

Regardless of the door you choose to enter Mulholland Drive, we fall back into duality again and again. From this duality at the same time, form, background, theme and object of Lynch’s film, the fascination is born from getting involved in the game of decoding and interpreting everything that has happened before our eyes as spectators.