Abril 2016

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UN PROFETA

Películas

UN PROPHETE / Francia, 2009

Dirección: Jaques Audiard

Guión: Jaques Audiard, Thomas Bidegain

Música: Alexandre Desplat

Fotografía: Stephanie Fontaine

Montaje: Juliette Welfling

Protagonista: Niels Arestrup, Antoine Basier, Tahar Rahim, Adel Bencherif, Hichem Yacoubi, Reda Kateb.

Heredero del western, en primera y más remota instancia, y del género negro bajo la mirada europea del cine francés de modo directo, El Profeta nos muestra hasta qué punto la violencia es la clave de la sociedad moderna.

Hace ya varias décadas el cine francés ha sido capaz de construir una recia respuesta europea al cine negro norteamericano, hasta el punto de que su tradición es incluso más rica estética y conceptualmente que aquella.

Un profeta, en estos cánones  es  algo así como un trabajo de joyería de apropiación y reformulación del cine negro clásico.

La historia brutal y sin concesiones de un don nadie, un pringado, un acabado muchacho de 19 años que entra a la universidad del crimen, la cárcel, no tenemos ninguna referencia de él, nada sobre su pasado ni su procedencia, excepto que tiene raíces árabes y que es prácticamente analfabeto, que en este lugar entrará en contacto con individuos temibles y que con ellos iniciará un imparable ascenso en el escalafón del crimen organizado.

Todo esto Audiard lo transforma con su mirada y la de su equipo en un gran trabajo, un gran guión, en sí mismo una pieza de precisión perfecta, ejecutado con la búsqueda constante de un pulso por parte de la cámara y la fotografía que tiene mucho que ver con encontrar el lugar o las capas desde donde nuestro protagonista va mirando, va viviendo lo que pasa a su alrededor, de nuevo el montaje nos permite acompañar, sumergirnos, tomar distancia, para poder ver lo que ahí pasa e involucrarnos.

Aquí no hay lugar para otra cosa que no sea una veracidad que casi da miedo, pues sentimos en carne propia la intensa fisicidad de una película que no tiene compasión con nosotros como espectadores.

Todo lo anterior no en desmedro de una sorprendente serenidad en el fondo de la imagen, una calma subterránea que nace de una profunda comprensión hacia los seres marginados en una sociedad demente que arrebata toda esperanza, empujándoles así al mundo del crimen. Es interesante como se las arregla Audiard para, en medio de esta selva oscura, dar el espacio para que los personajes muestren (y nos muestren) señales de su deforme humanidad. Audiard logra aunar el frenesí con el sosiego, oscuridad con dignidad humana. Un trabajo tan audaz como demoledor, tan contundente como emocionante.

 

A Prophet

2009/ A Prophet / France

Director: Jaques Audiard

Script: Jaques Audiard, Thomas Bidegain

Music: Alexandre Desplat

Photography: Stephanie Fontaine

Montage : Juliette Welfling

Cast: Niels Arestrup, Antoine Basier, Tahar Rahim, Adel Bencherif, Hichem Yacoubi, Reda Kateb.

With western and neo-noir (Dark cinema) features under the European point of view of French cinema, The Prophet shows us up to what point violence is the key to modern society.

For several decades French cinema has been able to build a strong European response to American “Dark cinema” to the point that its tradition aesthetically and conceptually is even richer.

A prophet, is something like a jewelry work of appropriation and reformulation of classic Dark/ Neo Noir cinema.

The brutal and uncompromising story of a nobody, a 19-year-old boy who enters the university of crime, prison, we have no reference of him, nothing about his past or his origin, except that he has Arabic roots and that he is practically illiterate, that in this place he will come in contact with fearsome individuals and with them he will initiate an unstoppable rise in the scale of organized crime.

Audiard transforms all this, with his own style and of his team into a great work, a great script, a piece of perfect precision, executed with the constant search for a pulse by the camera and photography that has a lot to do with finding the place or levels from where the protagonist is looking, living what happens around him, again the montage allows us to be part of it, submerge, take distance, to be able to see what happens there and get involved.

There is no place here for anything other than a veracity that is almost scary, for we feel in our own flesh the intensity of a movie that has no compassion with us as spectators.

All this together with a surprising serenity in the background of the image, an underground calm born of a deep understanding towards the marginalized beings in a demented society that takes away all hope, pushing them into the world of crime. It is interesting how Audiard manages to, in the middle of this dark jungle, give space for the characters to show (and show us) signs of their deformed humanity. Audiard manages to combine the frenzy with the tranquility, darkness with human dignity. A job as audacious as it is devastating, as overwhelming as it is exciting.

 

DE ÓXIDO Y HUESOS

Películas

DE ROUILLE ET D’OS / 2012

Director: Jaques Audiard

Guión: J. Audiard, Tomás Bidegain.

Fotografía: Stephanie Fontaine

Música: Alexander Desplat

Protagonistas: Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Céline Sallette, Bouli Lanners, Armand Verduse, Corinne Masiero, jean Michel Córreia.

De Rouille et d’ os/ De óxido y huesos es una película de tono dramático-realista muy potente, que tiene como eje central una historia de amor, es la sexta realización del francés Audiard y está basada en la novela del  canadiense Craig Davidson.

La  historia junta a dos personajes cuyas vidas se encuentran en distintas tipos de crisis, cada uno representa de algún modo realidades diferentes en distintas capas. Por una parte está Ali (Matthias Schoenaerts) que debe hacerse cargo de su hijo pequeño, al que apenas conoce, en un momento muy difícil de su vida: sin trabajo, sin casa y sin dinero, y que en la desesperación consigue un trabajo como guardaespaldas de discoteca; producto de un incidente conoce  a Stephanie (Marion Cotillard) y sus vidas comienzan a cruzarse a pesar de su diferencias sociales y culturales.

Marion trabaja como entrenadora de orcas en un acuario y goza de cierto reconocimiento, su vida transcurre en otra realidad que la de Ali. Entonces es la vida de Stephanie la que se quiebra producto de un gigantesco accidente que la deja sin las dos piernas y obligada a superarse a sí misma y al horror que significa lo que ha pasado con su vida y su futuro; en esta condición comienzan una relación en la que ambos deben usar todas sus capacidades  para transformar sus vidas. Usando toda su  fuerza, tanto moral como física, logran ir transformando la crítica situación de su presentes; es en esta condición de extrema marginalidad, en este choque (la idea de accidente) fuertísimo de realidades en la que el sentimiento mutuo de amor nace y se va consolidando con el transcurso de los días, transformándose ambos en una pieza fundamental el uno para el otro.

Esta historia de amor, absolutamente extrema está tratada con un fuerte realismo, con naturalidad y una honestidad radical que en el tono de Audiard logra secar todo posible exceso y controla el fuerte dramatismo de la historia, haciéndonos poner la atención en la condición de cada uno de los protagonista como simples seres humanos a los que la vida marca fuerte y de manera definitiva, seres con una fuerza capaz de pese a todo torcer sus historias y darle un sentido que los hace, a pesar de las adversas circunstancias, valorar estar vivos y seguir adelante.

Puede decirse que Audiard cambia el tono de su interés en la historia de lo que venían siendo sus películas,  para poner atención en una dramática  historia de amor, manteniendo su interés por encontrar dos clases de universo en relación a los individuos, hace que se crucen, que estallen sus realidades y que desde esas explosiones, desde lo que queda de ellos, vuelvan a construirse y construir, apostando por la capacidad del ser humano de transformar realidades, apostando por una mirada al sentimiento de amor desde un territorio para nada dulce, muy por el contrario y con una visión de lo romántico asentada en violentas realidades.

Una realización limpia, una cámara con encuadres que no exageran lo dramático de los acontecimientos, sino por el contrario lo llenan de credibilidad y potencia, un buen montaje que logra imprimir un ritmo solemne a cada pedazo de vida relatado y un par de muy sólidas actuaciones refuerzan el cuerpo de este filme, que deja sentir su peso sobre el espectador, y lo remueve.

 

 

 

RUST AND BONE

DE ROUILLE ET D’OS / 2012

Director: Jaques Audiard

Script: J. Audiard, Tomás Bidegain

Photography: Stephanie Fontaine

Music: Alexander Desplat

Cast: Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Céline Sallette, Bouli Lanners, Armand Verduse, Corinne Masiero, jean Michel Córreia

“Rust and Bone” Is a very powerful drama-realistic film, centered on a love story, is the sixth installment of the French Audiard and is based on the novel by the Canadian Craig Davidson.

The story brings together two characters whose lives are in different kinds of crises, each representing somehow different realities in different levels. On one hand is Ali (Matthias Schoenaerts) who must take care of his little son, whom he barely knows, at a very difficult time in his life: without work, without home and without money, and in despair he gets a job like Disco bodyguards; Product of an incident meets Stephanie (Marion Cotillard) and their lives begin to cross despite their social and cultural differences.

Marion works as killer whale trainer in an aquarium and enjoys some recognition, her life takes place in another reality that Ali. Then it is the life of Stephanie that breaks product of a gigantic accident that leaves her without both legs and forced to overcome herself and the horror that means what has happened to her life and her future; In this condition they begin a relationship in which both must use all their capacities to transform their lives. Using all their strength, both moral and physical, they manage to transform the critical situation of their present; It is in this condition of extreme marginality, in this shock (the idea of accident) of realities in which the mutual feeling of love is born and is consolidated with the course of the days, becoming both a fundamental piece, one for the other.

This absolutely extreme love story is treated with a strong realism, with naturalness and a radical honesty that in the tone of Audiard manages to dry up every possible excess and controls the strong drama of the story, making us pay attention to the condition of each one Of the protagonists as simple human beings to whom life marks in a strong and definitive way, beings with a force capable, despite everything, to twist their stories and give a sense that makes them, despite the adverse circumstances, to value being alive and go ahead.

It can be said that Audiard changes the tone of his interest in the story of what his films were, to pay attention to a dramatic love story, maintaining his interest in finding two kinds of universe in relation to individuals, causes them to cross , That their realities explode and that from those explosions, from what remains of them, are rebuilt and built, betting on the human capacity to transform realities, betting on a look at the feeling of love from a territory for nothing sweet, Very on the contrary and with a vision of the romantic settled in violent realities.

A clean performance, a camera with frames that do not exaggerate the drama of events, but on the contrary filled with credibility and power, a good set that manages to print a solemn rhythm to every piece of life told and a couple of very solid performances Reinforce the body of this film, which leaves its weight on the viewer.

 

DE LATIR MI CORAZÓN SE HA DETENIDO

Películas

DE BATTRE MON COEUR S’ EST ARRETE / 2005

Director: Jaques Audiard.

Guión: Jaques Audiard y Tonino Benacquista sobre la película “Fingers” escrita y dirigida por James Toback, 1978.

Fotografía: Stephanie Fontaine

Montaje: Juliette Welfling

Reparto: Romain Durísimo, Aure Atika, Emmanuelle Devos, Melanie Laurent, Antón Yakolev, Niels Arestrup.

Es importante decir que Audiard se inspira para esta realización, con una posibilidad de universo muy atractivo  al poner su atención como referencia directa, en un oscuro título de cine norteamericano de los 70: “Fingers”dirigida por James Toback. Film valiente y arriesgado quizás más que la propia mirada de Audiard, pero que indudablemente en manos de este logra hacerse de una cinematográfica más contundente, no mejor ni peor,  sino distinta y de un cierto peso, capaz de empezar a presentar, a dar luces de lo que hoy es la mirada y la  mano del premiado cineasta francés.

Quizás lo que más atrajo a Audiard para poner atención en esta historia, es lo que podríamos subrayar hoy como un elemento medular del cine de Audiard… La relación amorosa compleja y conflictiva entre el padre y el hijo, que además denota cierta marca autobiográfica (Audiard es hijo del gran guionista y dialoguista francés Michel Audiard).  La figura del padre está en el centro de los guiones de Audiard, en casi todos sus títulos de alguna manera, los padres (ausentes o presentes) e hijos (aprendiendo o des-aprendiendo, o definitivamente buscando) construyen un discurso de códigos y conflictos masculino. Con estas piezas Audiard va detrás de ir pulsando un palpitar, un ritmo(… el de un corazón), el de una vida en particular y sus marcas en  distintas capas, anotaciones que van articulando como en la escritura de una partitura, la idea de una conversación entre sonidos que ocurren y tensan los distintos planos en que transcurre el relato audiovisual de la película, que combinan la búsqueda de repuestas a inquietudes y sentimientos más íntimos de un individuo, con una mirada que roza cuadros sociales más complejos ; el de la marginalidad, la pobreza en la clases más bajas y la dura realidad de los emigrantes… temáticas que empezaran a ser las columnas de fuerza en el actual cine de Audiard( “El  profeta”, “Dheepan”). “De latir mi corazón se ha detenido”, no me parece un film complaciente, a pesar de que golpea la sensibilidad del espectador por la veraz falibilidad psicológica de sus personajes y el preciosismo de su puesta en escena,articula en torno a su personaje principal Tom, una mezcla interesante de energía, furia, pasión y ciertos arrebatos, que debate su cuestionamiento interno entre seguir los pasos de su padre,  en un  sórdido negocio inmobilario o convertirse en un virtuoso concertista en piano, de la mano de un talento único heredado de su madre muerta que fue una importante pianista, y que representa para el, la otra posibilidad de su vida, un otro yo muy distinto y distante a la pesada y dañina sombra de su padre como modelo.. El personaje que logra construir  el conocido actor francés Romain Duris, una suerte de artista maldito… Convence en una combinación de actuación muy viva, rica en matices y ciertos giros por momentos muy extremos pero que confluyen en un filmen que mezcla muy bien las características  de un cine de rasgos autoral, más con aires de cine comercial, una factura hermosa y coherente sujeta en una muy cuidada fotografía y un montaje ágil que sabe respirar el pulso de una particular melodía que Audiard y su equipo construyen, música como camino de salvación o al menos como una salida que oxigena y aquietar el alma perturbada de un individuo. Un cine que funciona, que respira y que definitivamente  nos seduce en la mayoría de los momentos que nos entrega como espectadores cómplices, en la crisis que representa la desesperada y vertiginosa  búsqueda de identidad  de su joven protagonista.

Jean Jaques Audiard

Francés, director y guionista de cine / 63 años, partió su carrera como cineasta en 1974.

Filmografía:

1994 / “Mira a los hombres caer”. Mejor ópera prima, Cannes.

1996 / premio mejor guión  en Cannes:

“Un heros tres discret.”

Premios Festival Cannes.

Palma de oro.

“Deephan”.

Gran Premio del jurado.

“Un profeta”. / Premio  Bafta; mejor película extranjera.

Premios César.

Mejor Guión original o adaptación.

2002 / “Lee mis labios”.

2005 / “De latir,  mi corazón se ha parado. /Mejor película.

2009 / “Un profeta”. / Mejor película.

2012 / “De óxido y hueso”.

 

 

 

THE BEAT THAT MY HEART SKIPPED

The Beat that my heart skipped/ 2005

Director: Jaques Audiard./

Script: Jaques Audiard y Tonino Benacquista about the film “Fingers” written and directed by James Toback, 1978.

Photography: Stephanie Fontaine

Montage: Juliette Welfling

Cast: Romain Durísimo, Aure Atika, Emmanuelle Devos, Melanie Laurent, Antón Yakolev, Niels Arestrup.

It is important to say that Audiard is inspired by this realization, with a very attractive universe possibility, putting his attention as a direct reference, in a dark American film title of the 70s: “Fingers” directed by James Toback. A very brave and risky film perhaps more than the own point of view of Audiard, but undoubtedly with this he manages to make a more forceful cinema, no better or worse, but different, able to present the beginning of what today is the point of view and the hand of the award-winning French filmmaker.

Perhaps what most attracted Audiard to pay attention to this story is what we could highlight today as a core element of Audiard’s cinema … The complex and conflicting love relationship between father and son, which also denotes a certain autobiographical brand (Audiard Is the son of the great French writer and dialogueist Michel Audiard).

The father figure is at the center of Audiard’s scripts, in almost all of his titles in some way, parents (absent or present) and children (learning or un-learning, or definitely searching) build a dialogue of male codes and conflicts. With these pieces, Audiard goes after a throbbing, a rhythm (… of a heart), of a particular life and its marks in different levels, annotations that articulate, as in the writing of a music sheet, the idea of A conversation between sounds that occur and tighten the different frames in which the audiovisual story of the film takes place, which combine the search for answers to more intimate feelings and concerns of an individual, with a look that touches more complex social pictures, of marginality, poverty in the lower classes and the harsh reality of the emigrants … thematic that would begin to be the pillars of strength in the current Audiard cinema (“The Prophet”, “Dheepan”).

” The Beat that my heart skipped,” does not seem like a complacent film, although it hits the sensitivity of the viewer by the psychological fallibility of its characters and the beauty of its staging, articulates around its main character Tom, an interesting mix of energy, fury, passion and certain outbreaks, that debates his internal questioning between following the footsteps of his father, in a real estate business or becoming a virtuous piano player, with a unique talent inherited from his dead mother who was an important pianist, and represents for him, the other possibility of his life, another very different and distant self to the heavy and damaging shadow of his father as a model .. the known French actor Romain Duris manages to build a sort of damned artist character … Persuades in a combination of very lively performance, rich in nuances and certain turns for very extreme moments but that converge in a film that mixes very well the characteristics of a cinema with autobiographic features, with an air of commercial cinema, a beautiful and coherent film based on a very careful photography and an agile montage that knows how to breathe the pulse of a particular melody that Audiard and his team created, music as a way of salvation or at least as an exit that oxygenates And calms the disturbed soul of an individual. A cinema that works, breathes and that definitely seduces us in most of the moments delivered to us as accomplices spectators, in the crisis that represents the search of identity of this young protagonist.

Jean Jaques Audiard

French director and screenwriter / 63, he started his film career in 1974.

Filmography:

1994 “See how they fall “Best debut, Cannes.

1996 Best script award in Cannes:

“A Self Made Hero”

Cannes Festival Awards

Golden palm awards

Dheepan”

Grand Prize of the jury.

“A Prophet”/ Bafta Award; Best foreign film

César Awards

Best original script or adaptation.

2002 “Read my lips”

2005 The Beat that my heart skipped/ Best Movie.

2009 A Prophet” Best Movie.

2012 “Rust and bone”

 

FRESAS SALVAJES

Películas
1957

Dirección / Guión: Ingmar Bergman

Fotografía: Gunnar Fisher

Decorados: Gittan Gustafsson

Música: Erick Nordgren y Gote Loven

Montaje: Óscar Rosander

Sonido: Aaby Wedin y Lennart Wallen

Vestuario: Mille Strom

Reparto: Víctor Sjostrom (Isak Borg), Bibi Andersson (Sara), Ingrid Thulin (Marianne), Gunnar Bjornstrand (Evald), Folke Sundquist (Anders), Max Von Sydow (Akerman).

En la ciudad de Lund va a celebrarse una ceremonia con motivo de los cincuenta años como doctor del catedrático Isak Borg. Por la noche este sueña que se encuentra en una ciudad desconocida y sin gente. Un ataúd cae de un carro. Una mano sale del ataúd y agarra a Borg. Se ve a sí mismo en el ataúd.

En vez de ir a Lund en avión, Isak Borg decide coger el coche. Lo acompaña su nuera Marianne. Durante el viaje Marianne le cuenta su matrimonio con Evald y comenta las gélidas relaciones entre el suegro y su hijo. Isak para el coche junto al bosque, le cuenta que allí  vivieron el y sus hermanos todos los veranos hace mucho tiempo. Marianne va al lago a bañarse. Isak se hunde en recuerdos. Ve a su hermano Sigfrid besar a Sara, la amada de Isak.

Lo despierta una chica que quiere que la lleve en coche. También ella se llama Sara. Ella y sus acompañantes se suman al viaje. Están a punto de chocar con otro coche, que termina en la cuneta. Isak lleva al conductor y a su mujer en el coche. Entre los nuevos pasajeros se desata una pelea matrimonial, Marianne les pide que bajen del coche. Después de la comida Isak va a visitar a su anciana Madre.

A través de la historia fluye un solo tema, mil veces variado: carencia, pobreza, vacío, la falta de perdón. “No se ahora y no sabía entonces, como suplicaba a mis padres a través de Fresas Salvajes: miradme, entendedme, y si es posible- perdonadme”.

“La circunstancia real es que vivo continuamente en mi infancia, deambulo por los oscuros cuartos, paseo por las silenciosas calles de Uppsala, estoy delante de la casa de verano escuchando el abedul. Me desplazo en cuestión de segundos, en realidad vivo continuamente en mi sueño y hago visitas a la realidad.”

 

WILD STRAWBERRIES

1957

Director and Script: Ingmar Bergman

Photography: Gunnar Fisher

Decoration: Gittan Gustafsson

Music: Erick Nordgren y Gote Loven

Montage: Óscar Rosander

Sound: Aaby Wedin y Lennart Wallen

Costume designer: Mille Strom

Cast: Víctor Sjostrom (Isak Borg), Bibi Andersson (Sara), Ingrid Thulin (Marianne), Gunnar Bjornstrand (Evald), Folke Sundquist (Anders), Max Von Sydow (Akerman).

In the city of Lund, Professor Isak Borg will be celebrating his fifty years as a doctor. At night he dreams that he is in an unknown city without people. A coffin falls from a car. A hand comes out of the coffin and grabs Borg. He sees himself in the coffin.

Instead of going to Lund by plane, Isak Borg decides to take the car. Accompanied by his daughter-in-law Marianne. During the trip Marianne tells him about her marriage with Evald and comments on the tense relationship between his son and father-in-law. Isak stops the car next to the forest, and tells her that he and his brothers lived there every summer a long time ago. Marianne goes to the lake to bathe. Isak sinks into memories. He sees his brother Sigfrid kissing Sara, Isak’s beloved.

He is awakened by a girl who wants to be taken by car. Sara is her name. She and her companions join the trip. They are about to hit another car, which ends in a ditch. Isak takes the driver and his wife in the car. Among the new passengers a marital fight is unleashed, Marianne asks them to get out of the car. After the meal, Isak goes to visit his elderly Mother.

Throughout the story flows a single theme, a thousand times diverse: lack, poverty, emptiness, lack of forgiveness. “I do not know now and I did not know then, as I begged my parents through Wild Strawberries: look at me, understand me, and if possible – forgive me.”

“The real circumstance is that I live over and over my childhood, I wander through the dark rooms, walk through the silent streets of Uppsala, I am in front of the summer house listening to the trees. I move in a matter of seconds, I actually live my dreams and I make visits to reality. “

 

VIDEO “YA NADA SERÁ COMO ANTES”

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FOTOS “YA NADA SERÁ COMO ANTES”

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YA NADA SERÁ COMO ANTES

Exposiciones

DE GRACE WEINRIB

ABR – JUN 2016

El Museo de Artes Visuales y Beca AMA se complacen en presentar la obra de Grace Weinrib (Los Ángeles, EEUU, 1983), joven artista que se ha dedicado profusa y extensamente a la pintura.

YA NADA SERÁ COMO ANTES

Grace Weinrib se apropia de imágenes recortadas de revistas de arte y fotografía, de cómics, de manuales didácticos de pintura y dibujo, postales y fotografías. Muchas de ellas provienen de las cajas acumuladas que se encontraban en la casa donde creció. Otras son de su propia colección. Aún así, todas pertenecen a una misma época, entre los años sesenta y ochenta. Ella interviene estas imágenes con pintura al agua, acrílico, témpera y acuarela. Brochazos  breves y secos,  suaves  degradaciones de  color,  pinceladas  que mezclan los colores sobre la superficie de la pintura y suaves aguadas, disimulan, borran o resaltan ciertos elementos del fondo.

En la pintura de Grace se goza del color y de la expresión, cuando en ella se confronta a diversos problemas relacionados con la materialidad y los colores. Pero también presenciamos lo que sucede cuando en la pintura el Yo se confronta a su pasado y al desafío de relacionarse con él desde el presente. Por la poca distancia hacia el pasado es que el espacio pictórico está colmado, es obra abundante y llena de expresión. En este pasaje, el color es un medio que evoca distintos estados emocionales y permite elaborar las complejas relaciones al otro.

Fue durante la ayudantía del curso de Color I, junto a Eduardo Vilches, que la práctica del color encauza su trabajo hacia una experimentación detallada de éste. Si bien el color es percibido por un ojo educado en  una “…sociedad que ‘hace’ el color, que le da sus significados y definiciones, que construye sus códigos y sus valores…”  según los saberes

de su época, cada ojo ve como ningún otro y está más o menos ejercitado para hacerlo. Es la particularidad de la mirada sensible, influenciada por su propia historia e inserta en un mundo que no acaba de aprehender. Es un ojo abierto a lo invisible. A través del color, Grace revela, para sí y para el espectador, la singularidad de cada percepción. Detrás de su pintura hay una voluntad que insiste en validar la mirada propia e irremplazable de cada persona.

Ya nada será como antes es la prolongación de su residencia enGasworks. Al llegar a Londres,  Grace trabajaba provisoriamente en un taller del antiguo edificio industrial de Cremer St. destinado a la demolición. Al realizar la fotografía de este espacio, The Studio Seems to be a Painting (2015), Grace se pregunta si está frente a un espacio representado o a un espacio real. La porosidad entre la realidad y la pintura se manifiesta en esta pieza; la puerta parchada como un collage, la pintura blanca utilizada para ocultar y matizar las capas anteriores y las aristas de la pieza donde se acumulan y entrevén los antiguos colores.

Pero aún más, ¿no parece esta pieza contener el misterio de la pintura? Este espacio está cargado de historia y el misterio en la pintura de Weinrib, pienso, se produce precisamente en los espacios en que se construye la memoria, donde se encuentran “…los tesoros de innumerables imágenes de toda clase de cosas acarreadas por los sentidos”2. Allí algunos recuerdos más ocultos que otros se preservan y emergen cuando se les llama.

En La poética del espacio, Gaston Bachelard bosqueja una fenomenología de las imágenes poéticas del secreto, como lo son el cajón, los cofres y los armarios, lugares donde “…vive un centro que protege a toda la casa contra un desorden sin límites”. En la pintura de Grace hay muchos armarios. Como las cajas secretas japonesas realizadas en marquetería, las pinturas de esta muestra, principalmente abstractas, se van subdividiendo en espacios cada vez más pequeños, secretos e íntimos.

Esta segmentación está cuidadosamente elaborada por la interacción del color. Colores disonantes  y  ambiguos ­muchas veces esquivos de un nombre propio­ se cruzan con grandes planos y con vislumbres de color puro que reafirman la determinación de unos, versus la aparente indefinición de otros, al dialogar en la línea de encuentro. Desde los planos más amplios a los más estrechos el color goza de su transformación. Las composiciones podrían pertenecer al armario de André Breton, quien escribe: “El armario está  lleno de lienzos / Hay incluso rayos de luna que puedo desdoblar”. Para Grace

Weinrib, “La pintura es un refugio” ­inscripción en la puerta de su taller­ ya que creo, es ahí donde se organiza la vida psicológica secreta. Y el color es la luz que emana de ella y que se despliega e interactúa sin prejuicios. Emociona.

Apuntes (2015­2016) se compone de las páginas sueltas del diario de la artista. Refleja los múltiples cruces que se operan mientras recorre los parques, barrios, museos y ferias de Londres. Esquemas, diagramas, notas y dibujos revelan el proceso en que la memoria episódica y la semántica se van desenvolviendo.

Durante sus recorridos ­que podemos ver a través de las fotografías Notas al Pie (2016)­ Grace observa los edificios en demolición, frecuentes en Londres. Los espacios interiores de estas construcciones quedan expuestos a la vista de todos durante su destrucción. Se abre una vista cenital de la intimidad. Así como en los edificios a medio demoler en la serie Travelogue (2016), los espacios pictóricos se deconstruyen y se revelan zonas ocultas al cortar la pintura y plegar su reverso hacia adelante.

En La Pieza, the Piece, the Room (2016), Grace interviene un libro con fotografías de los espacios interiores y del mobiliario que desarrolló la comunidad Shaker. Estas construcciones son un reflejo de su pensamiento y creencias: simplicidad, utilidad y honestidad. Este mobiliario de rápida y fácil manufactura se vuelve común en Estados Unidos, donde Grace crece. A través de la intervención de este libro la artista rescata un pasado. Estos interiores, de extremo rigor, ella los habita; son su pieza, sus armarios. La pintura en numerosas capas, es rica y abundante, enteramente íntima y luminosa. La luz de cada pintura parece corresponder a la luz de una hora del día; desde el amanecer al ocaso los inscribe en un presente cotidiano. Al contrario, el blanco de cuatro de ellas las resta del tiempo: son acontecimientos suspendidos.

Finalmente, Olivier (2016) es una serie de pinturas sobre pedazos de cartón de pequeño y mediano formato. Las formas irregulares de las superficies hacen pensar que no son más que fragmentos de una pintura mayor, tal como las reconstituciones arqueológicas de los bajorrelieves egipcios o las pinturas de los muros restaurados del Neues Museum de Berlín, que visita la artista. Así, desde algunas operaciones de la memoria, como la fragmentación, la restitución, la contextualización y la sacralización, y desde la imposibilidad que tiene la memoria de abarcarlo todo, en esta exposición la inmensidad de la pintura se hace presente.

Ya nada será como antes anuncia un nuevo comienzo. Contempla la pérdida y la transformación que se produce en distintos momentos de la vida. En esta ocasión este comienzo se origina al volver del viaje, cuando Grace pinta blanco su taller. Después de serpentear por lasNymphéas de Claude Monet en L’Orangerie, de presenciar una parte de la historia de la pintura en la National Gallery, de ver las flores en el New Covent Garden Market, ya nada será como antes.

 

 

NOTHING WILL EVER BE AS BEFORE

BY GRACE WEINRIB

ABR – JUN 2016

The Museum of Visual Arts and the AMA Scholarship are pleased to present the work of Grace Weinrib (Los Angeles, USA, 1983), a young artist who has extensively devoted herself to painting.

NOTHING WILL EVER BE AS BEFORE

Grace Weinrib uses cut images of art and photography magazines, comics, didactic painting and drawing manuals, postcards and photographs. Many of them come from the accumulated boxes that were in the house where he grew up.

Others are from her own collection. Even so, they all belong to the same period, between the sixties and eighties. She intervenes these images with water-based painting, acrylic, gouache and watercolor. Brief and dry lines, soft color degradations, brushstrokes that mix colors on the surface of the painting and smooth water-colours, dissimulate, erase or highlight certain elements of the background.

In Grace’s painting she enjoys color and expression, when in it she confronts several problems related to materiality and colors. But we also witness what happens when in painting the ego confronts its past and the challenge of relating to it from the present. Because of the little distance with the past is that the pictorial space is full, it is abundant and full of expression. In this, color is the mean that evokes different emotional states and allows to elaborate complex relationships to the other.

It was during the assistant of the class of Color I, with Eduardo Vilches, that the practice of color leads her work towards a detailed experimentation of this.

Although the color is perceived by an eye educated in a “… society that ‘makes’ color, gives it its meanings and definitions, which builds its codes and values …” according to the knowledge of its time, each eye sees as no Another and is more or less exercised to do it. It is the particularity of the sensitive eye, influenced by its own history and inserted in a world that has not just learned. It is an open eye to the invisible. Through color, Grace reveals, for herself and the viewer, the uniqueness of each perception. Behind her painting there is a will that insists on validating the personal and irreplaceable look of each person.

Nothing will ever be as before is the extension of her residence in Gasworks. Arriving at London, Grace worked provisionally in a workshop at the old industrial building at Cremer St. doomed for demolition. Photographing this space, The Studio Seems to Be a Painting (2015), Grace wonders whether she is in front of a represented space or a real space. The dilemma between reality and painting is manifested in this piece; The patched door like a collage, the white paint used to hide and tint the previous layers and the edges of the room where you can see the old colors.

But even more, does this space not seem to contain the mystery of painting? It is full of history and the mystery in Weinrib’s painting, I think, occurs precisely in the spaces where memory is built, where “the treasures of innumerable images of
all sorts of things carried by the senses” are found. Some more hidden memories than others are preserved and emerge when they are called.

In Poetics of Space, Gaston Bachelard outlines a phenomenology of the poetic images of secrecy, such as the drawer, the coffers and the closets, places where “… Lives a center that protects the whole house against a mess without limits.” There are many cabinets in Grace’s painting. Like the Japanese secret boxes, the paintings of this exhibition, mainly abstract, are subdivided into increasingly smaller, secret and intimate spaces.

This segmentation is carefully crafted by the interaction of color. Dissonant and ambiguous colors – often elusive of a proper name – are interspersed with large spaces and glimpses of pure color that reaffirm the determination of some, versus the
apparent indefinition of others, on the line of encounter. From wide to narrow spaces the color enjoys its transformation. The compositions could belong to André Breton’s closet, who writes: “The closet is full of canvases / There are even moonbeams I can unfold.” To Grace Weinrib, “Painting is a refuge” ¬inscription at the door of her workshop – as I believe, this is where secret psychological life is organized. And the color is the light that emanates from it and that unfolds and interacts without prejudice.

Notes (2015-2016) from loose pages of the artist’s diary. It reflects the multiple crosses that run while she walks through parks, neighborhoods, museums and fairs of London. Diagrams, notes and drawings reveal the process in which episodic memory and semantics are unfold.During her tours which we can see through the photographs “Footnotes (2016) “ /”Notas al pie”, Grace observes the buildings in demolition, frequent in London. The interior spaces of these constructions are exposed to the sight of all during their destruction. It shows up the intimacy of the space. As in the half-demolished buildings in the Travelogue series (2016), the pictorial spaces are deconstructed and hidden areas are revealed by cutting the paint and folding its reverse forward.

In “La pieza, the Piece, the Room (2016)”, Grace intervenes a book with photographs of the interior spaces and the urban furniture that was developed by the Shaker community. These constructions are a reflection of her thinking and beliefs: simplicity, utility and honesty. This fast and easy-to-manufacture urban furniture becomes common in the United States, where Grace grows. Through the intervention of this book the artist rescues a past. These interiors, of extreme rigor, she inhabits them; Are his piece, his closets. The painting in numerous layers, is rich and abundant, entirely intimate and luminous. The light of each painting seems to correspond to the light of an hour of the day; From sunrise to sunset, inscribes them in an everyday present. On the contrary, the target of four of them is subtracted from time: they are suspended events.

Finally, Olivier (2016) is a series of paintings on pieces of cardboard of small and medium format. Irregular forms of surfaces suggest that they are nothing more than fragments of a larger painting, such as the archaeological reconstitutions of the Egyptian low-reliefs or the paintings of the restored walls of the Neues Museum of Berlin, which the artist visits. Thus, from some memory operations, such as fragmentation, restitution, contextualization and sacralization, and from the impossibility of the memory to cover everything, in this exhibition the immensity of painting becomes present.

Nothing will ever be as before announces a new beginning. It contemplates the loss and transformation that occurs at different moments of life. On this occasion this beginning originates returning from the trip, when Grace paints white her workshop. After winding through the Nymphéas by Claude Monet at L’Orangerie, to witness a part of the history of painting at the National Gallery, to see the flowers at the New Covent Garden Market, nothing will ever be as before.

 

SUEÑO DE INVIERNO

Películas

WINTER SLEEP / 2014, Turquía

Director: Nuri Blige  Ceylan

Guión: Ebru Ceylan, Nuri Blige Ceylan

Fotografía: Gokhan Tiryaki

Palma de oro a la mejor mejor película 2014.

Sueño de invierno, filmada en Capadocia. En un hotel, un lugar muy lejos de todo.  Mirando y auscultando minuciosamente  a tres personajes y sus vínculos… Así Ceylan va registrando cuidadosamente una íntima conversación entre dos luminosidades, la luminosidad de los espacios interiores, amarillenta como una luz otoñal que marca el declive de los personajes. Y la luz exterior fría,  blanca, invernal, apoyada por el paisaje natural de Capadocia (en invierno) constatando la idea de que el enfriamiento progresivo de las pasiones y de las emociones, es también como el enfriamiento que también afecta a la vegetación, a las piedras, a la tierra, a los animales, incluso a los objetos.

En el trasfondo del guión habitan tres pequeños cuentos de Chejov, que actúan como sub textos que remarcan ese sentido chejoviano de la dramaturgia en la que, tras ciertos pequeños destellos que revelan un tránsito vital, surgen los sentimientos profundos que han estado aletargados en el frío invierno del devenir existencial. Estos ecos chejovianos  convierten el eje central de la película en un pulso dramático en que la palabra adquiere un protagonismo y una fuerza imponente, una palabra cuya intensidad es capaz de penetrar por la grieta existente entre lo que se dice y lo que alma oculta.

La palabra se convierte en el artificio de una interioridad que es radiografiada. Este gesto de Ceylan remite a los retratos llevados por Ingmar Bergman entorno a los fantasmas de la convivencia y al ser humano.

 

 

WINTER SLEEP

2014, Turkey

Director: Nuri Blige Ceylan

Script: Ebru Ceylan, Nuri Blige Ceylan

Photography: Gokhan Tiryaki

Golden Palm to the best film 2014

Winter sleep, filmed in Cappadocia. In a hotel, a place far from everything. Watching and carefully listening to three characters and their links … So Ceylan carefully records an intimate conversation between two luminosities, the luminosity of the interior spaces, yellowish like a light in fall that marks the decline of the characters. And the cold, white, winter outside light, supported by the natural landscape of Cappadocia (in winter) confirming the idea that the progressive cooling of the passions and emotions, is also like the cooling that also affects the vegetation, Stones, earth, animals, even objects.

In the background of the script, there are three short stories by Chekhov, which act as sub-texts that emphasize the Chekhovian sense of dramaturgy in which, after certain small flashes that reveal a vital transit, deep feelings arise that have been frozen by the cold Winter of existential becoming. These Chekhovic touches turn the central axis of the film into a dramatic pulse in which the word acquires a protagonism and an imposing force, a word whose intensity is capable of penetrating through the fissure between what is said and what the soul hides.

The word becomes the artifice of an interiority that is x-rayed. This gesture of Ceylan remits to the portraits carried by Ingmar Bergman around the ghosts of coexistence and the human being.

 

VIDEO PELÍCULA “FALSA MODESTIA”

Multimedia

LOS CLIMAS

Películas

LOS CLIMAS

2006, Turquía

Director: Nuri Bilge Ceylan

Guion: Nuri Bilge Ceylan.

Fotografía: Gokhan Tiraki

Reparto: Ebru Ceylan. Q Ceylan. Nazan  Kesal. Mehmet  Eryylmaz.

Para acercarnos con mayor nitidez al cine del director turco Nuri Blige Ceylan (1959),  debemos decir que su cine gira en torno a sus memorias, al eco de sus recuerdos. Recuerdos que nos presentan a un individuo viajero, indeciso, en conflicto permanente consigo mismo, construido como ser humano y como profesional ( fotógrafo y director de cine), en la reflexión contemplativa, en la lectura espiritual de la transformación estacional del mundo circundante. Su cine de tono humanista se deposita sobre las tribulaciones existenciales de un ser insignificante sacudido por la implacable virulencia del cambio, un cambio incontenible al que nunca podrá adaptarse. El cambio emerge desde fuera hacia dentro, y no desde dentro hacia fuera. El cambio es la transformación del día a la noche, el de las estaciones del año, el de la luz a la oscuridad. Sus personajes varados en el desasosiego, contemplan impasibles y trágicamente la transformación climática, histórica y social del paisaje propio y ajeno, sumergidos en una alienación que los consume, imposibilitados de poder trascender al estatismo que los posee, y que refiera el contraste con los cambios del entorno, del paisaje. Así podemos vislumbrar una suerte de paradoja que parece hasta ahora cruzar el cine de Nuri Blige Ceylan y también su trabajo como fotógrafo: el decepcionante estatismo del alma humana y la exuberante belleza de la metamorfosis del paisaje.

SOBRE EL AUTOR

Sobreponiéndose a un pasado familiar pobre y difícil en su natal Estambul, caracterizado por una vida de hacinamiento entre miles de inquilinos, una vida donde no había espacio para la intimidad, su pasión por la fotografía se transformó en una ventana para poder mirar más allá de esa vivencia vida. Deja la Universidad de Bosboro y parte en un viaje a  Londres,  donde de tanto en tanto mientras trabajaba como mesero,  visitaba frecuentemente la filmoteca, ahí fue descubriendo a los autores que dibujarían las líneas de lo que hoy es su cine: Fassbinder, Ozu, Bergman o Antonioni. Otro hito en la vida y búsqueda personal del autor fue un viaje iniciatico a un templo budista en Nepal, viaje en el cual Ceylan comenzó a tejer los principios esenciales de su cosmovisión, que luego comenzaría  a inmortalizar en sus películas, espejo de un amor incondicional por la naturaleza y su observación, con un pulso contemplativo, dirigido hacia la meditación. Luego vuelve a Turquía y estudia cine, la escasez de recursos define el carácter de autogestión de su cine, la implicación casi inevitable del autor con sus películas, que reducen la cuadrilla de trabajo a dos o tres profesionales como máximo. Ceylan: escribe,  produce, dirige, actúa, fotografía y monta sus peliculas, por necesidades económicas y por una concepción de principios; la del cineasta total, el artista en perfecto control ético y estético de su obra.

Los Climas, cinta protagonizada por el director y su mujer, en la que le director inmortaliza a través de planos largos y estáticos (contemplativos) la desazón de una relación consumida y extinguida al pulso y a la temperatura de las texturas estacionales de un ciclo climático completo, representa también como obra para el autor un cuerpo audiovisual en el que define su relación con los nuevos medios, la tecnología, tanto en la fotografía como en la imagen digital del cine. Ceylan monta en paralelo al estreno de la película una exposición fotográfica con las imágenes del paisaje que utilizo en ella, pudiendo establecer de manera más concreta y nítida la relación entre su trabajo como fotógrafo y cineasta.

 

 

CLIMATES

2006, Turkey

Director: Nuri Bilge Ceylan

Script: Nuri Bilge Ceylan.

Photography: Gokhan Tiraki

Cast: Ebru Ceylan. Q Ceylan. Nazan Kesal. Mehmet Eryylmaz.

To get closer to the cinema of the Turkish director Nuri Blige Ceylan (1959), we must say that his cinema revolves around his memories, the echo of his memories. Memories that present us an undecided traveler, in permanent conflict with himself, built as a human being and as a professional (photographer and film director), in the contemplative reflection, in the spiritual reading of the seasonal transformation of the world. His cinema of humanist style is based on the existential torments of an insignificant being shaken by change, change of which he will never get used to. Change emerges from the outside inwards, not from the inside out. Change is the transformation from day to night, of the seasons of the year, from light to darkness. Their characters contemplate impassively and tragically the weather, historical and social transformation of their own and others’ landscape, immersed, unable to transcend, and which refers to the contrast with the environment changes, the landscape. Thus we can glimpse a sort of paradox that seems to cross the film and photography of Nuri Blige Ceylan: the disappointing immobility of the human soul and the exuberant beauty of the landscape metamorphosis.

ABOUT THE AUTHOR

Overcoming a poor and difficult family background in his native Istanbul, characterized by an overcrowding life among thousands of occupants, a life where there was no room for intimacy, his passion for photography was transformed into a window to look beyond that life. He left the Bosboro University and went on a trip to London, where from time to time he worked as a waiter, frequently visited the film library, there he discovered the authors who would draw the lines of what today is his cinema: Fassbinder, Ozu, Bergman or Antonioni. Another important moment in his life and personal search of the author was a trip to a Buddhist temple in Nepal, a journey in which Ceylan began to weave the essential principles of his worldview, which he would begin to immortalize in his films, a mirror of an unconditional love to nature and its observation, with a contemplative pulse, directed towards meditation. Then he returns to Turkey and studies cinema, the lack of resources defines the self-management style of his films, the almost inevitable involvement of the author with his films, which reduce the work crew to two or three professionals at most. Ceylan: writes, produces, directs, acts, photographs and mounts his films, because of his economic needs and a conception of principles; The artist in perfect ethical and aesthetic control of his work.

Climates , a film starring the director and his wife, in which the director immortalizes through long and static (contemplative) frames, the uneasiness of a relationship consumed and extinguished to the pulse and temperature of the seasonal textures of a complete climatic cycle , It also represents for the author an audiovisual body in which he defines his relationship with the new media, technology, both in photography and in the digital image of cinema. Ceylan mounts in parallel to the film’s premiere a photographic exhibition with the images of the landscape that he used in it, being able to establish in a more concrete and clear way the relation between his work as photographer and filmmaker.