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1/8 POR EL TODO

Exposiciones

DE PILAR ELGUETA

MAY  – JUN 2017

La muestra “1/8 Por el todo” apunta al octavo de un iceberg, que es la parte del bloque de hielo que se puede ver sobre el agua.

Pilar recorre kilómetros detrás de una quimera. Quiere demostrarnos, (¿demostrarse?) que la dificultad que significa la tarea propuesta no es un obstáculo suficiente como para no ir tras de ella. Como una heroína, la artista nos sumerge en la odisea de trasladar un iceberg, su propio iceberg, desde el taller en el centro de la ciudad hasta el lugar donde pudo encontrar otro, gemelo, real, con el cual contrastarlo. Infructuosa tarea. Nada es como se espera. Pero ¿espera algo? Creo que no; y entonces quizás nosotros, espectadores de esta gesta nos planteamos que el éxito podría no estar ahí, en la meta, sino en el quehacer.

La artista en un bote, frágil, expuesta, con su iceberg frente al iceberg. Extraordinaria metáfora visual de la inutilidad de la búsqueda de la representación en el arte. Al igual que en la obra ganadora del Premio Arte Joven 2015, con el asombroso título “Tres maneras de fracasar frente a un paisaje”, desnuda la posibilidad del fracaso para develarlo como el motor de su quehacer. La limitación entendida como el impulso generador para poder retomar una y otra vez el cuestionamiento sin respuesta del artista contemporáneo frente a la realidad. El mito de Sísifo.

María Irene Alcalde

 

Pilar Elgueta (Santiago, 1989) obtuvo el primer lugar en el X Premio MAVI / Minera Escondida Arte Joven Contemporáneo. Estudió en la Escuela de Arte de la Pontificia Universidad Católica de Chile, ha colaborado con el colectivo Museo Internacional de Chile (MICH), ha trabajado como Directora de Arte y Escenógrafa, y ha participado en residencias de investigación artística en Tubul y Lota, de la Región del Biobío, y en Puyuhuapi y el glaciar de la Laguna San Rafael, de la Región de Aysén.

Sus obras han sido expuestas en muestras colectivas en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Museo de Artes Visuales (MAVI), Casona Santa Rosa de Apoquindo y Association Culturelle Oblik en París, entre otros.

 

 

1/8 FOR IT ALL

BY PILAR ELGUETA

MAY – JUN 2017

Pilar covers miles in search of her chimera. She wants to show us (or show herself perhaps?) that the difficulty of what she has chosen to carry out is not so great an obstacle as to stop her from attempting to do it. Like a true heroine, this artist takes us on her odyssey of moving an iceberg – her own – from the workshop in the heart of the city all the way to the place where she found another one, a real twin so to speak, against which she can contrast her own iceberg. A futile exercise. Nothing resulted as expected. But does the artist truly expect anything? I think not. And so perhaps we as spectators might conclude that success lies not in actually achieving the goal but rather in the undertaking itself.
The artist in a boat, fragile and vulnerable, with her iceberg opposite the other one. An extraordinary visual metaphor for how useless it is to seek representation in art. As with her 2015 Young Artists Award-winning work impressively entitled “Three Ways of Failing With A Landscape”, Pilar seizes the possibility of failure to reveal it as the engine which drives her art. Limitations interpreted as the creative momentum which moves the contemporary artist – time and again – to question reality wihout ever finding answers. The myth of Sisyphus.

The artist
Pilar Elgueta (Santiago, 1989) is a visual artist who won the first place in the X MAVI / Escondida Mine Young Contemporary Art Award.
She studied art at the Pontificia Universidad Católica de Chile and has worked as assistant professor in the same institution. She has collaborated with the International Museum of Chile (MICH), has worked as Art Director and Stage Designer in several performing art projects, and has participated in artistic research residencies and internships in places such as Tubul and Lota, Biobío, and also in Puyuhuapi and in the glacier of San Rafael Lagoon, in the Aysén Region.
Her works have been exhibited in collective exhibitions inside and outside Chile, in places such as the Museum of Contemporary Art (MAC), Museum of Visual Arts (MAVI), Casona Santa Rosa of Apoquindo, Cultural Center -Juventud Providencia- and Association Culturelle Oblik in Paris, among others.

 

LA OSCURIDAD VISIBLE

Exposiciones

DE MATÍAS MOVILLO

MAR – MAY 2017

En el presente conjunto de trabajos recientes de Matías Movillo confluyen dos asuntos que en principio podrían parecer muy distantes entre sí: por un lado, la noción de testimonio (a partir de recuerdos personales del pasado lejano), y por el otro, lo rotundamente sensorial (el implacable “aquí y ahora” físico propuesto por la imagen y la materialidad de cada una de estas pinturas).

Es decir, en este trabajo se manifiesta la decidida voluntad del autor por transformar lo autobiográfico -y todos sus fantasmas- en materia sensible.

Aunque suene a perogrullada, para funcionar, estas obras requieren de nuestra presencia. Para asimilar los nutrientes de estas pinturas es indispensable que estemos aquí, aquí mismo y en este momento, contemplándolas en persona. De ese modo, nos podemos acercar y alejar, movernos de un lado hacia el otro, interactuar con sus componentes y extraer de ellos todo tipo de señales que nos permiten acceder a este lenguaje secreto, a este jeroglífico que nos propone ser descifrado más desde lo emocional que desde el intelecto.

En términos plásticos, el espacio es un asunto que para Matías resulta un protagonista decisivo; el espacio y su deconstrucción, su desmantelamiento, su puesta en tensión. Gran parte del conflicto espacial en estas obras surge entonces desde la pugna entre luz y sombra, desde la compleja negociación que opera entre figura y fondo, y la manera en como ese diálogo se entrelaza con las múltiples tensiones entre texturas y descascarados, transparencias y opacidades.

Podríamos afirmar que estamos aquí ante una gran colección de superficies trastornadas.

En cuanto a sus procedimientos técnicos, y aunque opera claramente desde la “lógica del cuadro”, este cuerpo de obras establece una notable diferencia respecto de los métodos de la pintura tradicional. En este caso, la materia no se va sumando gradualmente sobre un soporte, sino que, más bien, es depositada de golpe sobre ese soporte (a veces hasta su saturación), para luego iniciar du despojo progresivo y pausado, en un proceso que podríamos considerar eminentemente sustractivo: esto es, la rigurosa aplicación inicial de varias capas de cinta para enmascarar, otras tantas capas de pintura sobre la retícula de cinta, y la posterior y paulatina devastación –parcial o total- de ambos materiales.

Es decir, Matías primero carga, y luego descarga. Primero alimenta, y luego hambrea. Primero genera opulencia, y luego desata la escasez. Primero instaura reglas, y a continuación las somete al desgobierno. Dicho de otro modo: el artista ha inventado un sistema para desencadenar -desde lo regular, racional y metódico- un caudal impredecible, lírico, místico, pulsional.

De este modo, cuando cree estar pintando, en verdad está componiendo música electrónica, ritmos sincopados y melodías disonantes; un vital tejido de límites y transgresiones. Cuando siente que está sumergiéndose en su memoria, lo que en realidad está haciendo es supervisar una secuencia de demoliciones, de derrumbes programados.

Matías Movillo es un fabricante de arenas movedizas: manchas que flotan a la deriva o que están ancladas a otras manchas.

Sus pinturas son un viaje espiritual plagado de accidentes y patrones que van emergiendo del camino mismo. De superposiciones, reservas, rasgaduras. De continuidad y discontinuidad. De maceración. Cada pintura es una cisterna, un embalse, una represa; un charco de lodo, de petróleo, de lágrimas, de hidrógeno, de helio… Ciénagas, musgos, lama. Costras. Sedimentos.

Bosques encantados, camuflajes militares, reptiles desollados, una red de nervaduras (orgánicas o sintéticas, curvas o rectas). Mensajes póstumos. Lápidas. Una cascada fragmentada. Decadencia y decaimiento, tragedias de mármol y caramelo. La trama de un vidrio roto. Cartografías. Coreografías. Desbordes. Obediencias y desobediencias: a lo burgués, a lo monstruoso, a lo magnético. Llagas y laceraciones -físicas y emocionales- con el brillo y la viscosidad de la tinta esmeralda de un modesto bolígrafo Bic.

Estas pinturas no son ilusiones espectrales; son materia viva y real. Son cuerpos. Son la vida que brota de las ruinas. Es el renacer de la vegetación después de un incendio: donde antes había sólo humo y escombros calcinados, ahora fluye savia. O como el propio artista lo describe, en estas obras se celebra la reconciliación con “el momento en el que descubres que la grieta de una casa se debe a una grieta en el terreno”.

Yo no se si Matías busca algo puntual con su trabajo, pero si así fuese, tengo la impresión que eso que busca en su pintura es consuelo. Y belleza. Consuelo, belleza, y ojalá la posibilidad de enfrentar y exorcizar sus miedos. Al mismo tiempo, es posible percibir además una exploración de lo voluptuoso, de lo suntuoso, sólo que –paradójicamente- esto se persigue a través de la austeridad y la contención.

La memoria de largo plazo es crucial en estas obras: Matías invoca su infancia y luego la sepulta, reiteradamente. En ese sentido, estos trabajos tienen mucho de juego. Pero es una especie de juego de Fort–Da pictórico, en el que el autor evoca y replica, una y otra vez, la secuencia de la construcción de una casa, de un hogar, de una familia -la madre, el padre, los hermanos-, su gradual desmontaje y su definitiva desintegración. De esta manera, a través de su práctica, logra “controlar” y editar los eventos: dirigirlos, alterarlos, congelarlos, precipitarlos, intercalarlos, decidir dónde comienzan y dónde se detienen.

Para quienes no conocían su obra, resultará algo desconcertante enterarse que, hasta el año 2006, Matías Movillo era considerado el más promisorio representante del realismo pictórico en Chile. Hasta mediados de ese año, entonces, produjo una pintura gentil, tenue, silenciosa, de bajo contraste, brumosa y melancólica. Sin embargo, al apreciar hoy su obra reciente, si bien se conserva intacta la carga de ensoñación y misterio, ésta parece haber evolucionado hacia una poética más industrial, científica y de combate: cada una de las pinturas en esta exposición se comporta como una inquietante maquinaria, un pequeño laboratorio, un intenso e inagotable campo de batalla.

 

Cristián Silva
marzo, 2017

 

 

VISIBLE DARKNESS

BY MATÍAS MOVILLO

MAR – MAY 2017

In the present set of recent works by Matías Movillo, two issues come together that may at first seem very distant from each other: on one hand, the notion of testimony (from personal memories of the distant past), and on the other, the resounding sensorial (The “here and now” physical proposed by the image and materiality of each of these paintings).

That is to say, in this work the decisive will of the author is manifested by transforming the autobiographical – and all its ghosts – in sensible matter.

In order for these pieces to work, they need our presence. To assimilate the nutrients of these paintings it is indispensable that we are here, here and now, contemplating them in person. In this way, we can move closer and farther, move from side to side, interact with its components and extract from them all kinds of signals that allow us to access this secret language, this hieroglyphic that proposes us to be deciphered more from the Emotional side than from the intellect.

In plastic terms, space is a matter that Matías is a decisive protagonist; The space and its deconstruction, its dismantling, its putting in tension. Much of the space conflict in these works then arises from the struggle between light and shadow, from the complex negotiation that operates between figure and background, and the way in which this dialogue is intertwined with the multiple tensions between textures and peelings, transparencies and opacities .

We could say that we are here before a large collection of disturbed surfaces.

As for its technical procedures, and although it operates clearly from the “logic of the picture”, this body of works establishes a remarkable difference with respect to the methods of traditional painting. In this case, the matter is not gradually added on to a support, but rather is deposited suddenly on that support (sometimes until its saturation), then initiate the progressive and slow spoliation, in a process that we could To consider eminently subtractive: that is, the rigorous initial application of several layers of masking tape, as many layers of paint on the tape, and the subsequent and gradual devastation – partial or total – of both materials.

Matías first loads, and then unloads. First feeds, and then hunger. First he generates opulence, and then scarcity. First he establishes rules, and then subjects them to misrule. In another way: the artist has invented a system to unleash – from the regular, rational and methodical – an unpredictable, lyrical and mystical flow.

Thus, when he thinks he is painting, he is actually composing electronic music, dissonant melodies; A vital fabric of limits and transgressions. When he feels he is sinking into his memory, what he is actually doing is supervising a sequence of demolitions, of collapses.

Matías Movillo is a manufacturer of quicksand: spots that drift or are anchored to other spots.

His paintings are a spiritual journey riddled with accidents and patterns that are emerging from the road itself. From overlays, reservations, rips. Of continuity and discontinuity. Each painting is a puddle of mud, oil, tears, hydrogen, helium … Swamps, mosses, mud. Scabs. Sediments.

Enchanted forests, military camouflage, skinned reptiles, a web of ribs (organic or synthetic, curved or straight). Posthumous messages. Tombstones. A fragmented waterfall. Decay, tragedies of marble and caramel. The plot of a broken glass. Cartographies. Choreography. Overflows. Obedience and disobedience: the bourgeois, the monstrous, the magnetic. Sores and lacerations – physical and emotional – with the brightness and viscosity of the emerald ink of a modest Bic pen.

These paintings are not spectral illusions; Are living and real matter. They are bodies. They are the life that springs from the ruins. It is the rebirth of vegetation after a fire: where once there was only smoke and calcined debris, now sap flows. Or as the artist himself describes it, in these works we celebrate the reconciliation with “the moment when you discover that the crack of a house is due to a crack in the ground.”

I do not know if Matías looks for something punctual with his work, but if so, I have the impression that what he seeks in his painting is consolation. And beauty. Consolation, beauty, and hopefully the possibility of facing and exorcizing his fears. At the same time, it is possible to perceive an exploration of the voluptuous, but this is pursued through austerity and restraint.

The long-term memory is crucial in these works: Matías invokes his childhood and then buries it, repeatedly. In that sense, these works have a lot of game. But it is a sort of pictorial Fort-Da game, in which the author evokes and replicates, again and again, the sequence of the construction of a house, a home, a family-the mother, the father, the Brothers -, its gradual dismantling and its definitive disintegration. In this way, through his practice, he manages to “control” and edit the events: directing, altering, freezing, precipitating, deciding where they begin and where they stop.

For those who did not know his work, it will be disconcerting to learn that, until 2006, Matías Movillo was considered the most promising representative of pictorial realism in Chile. Until the middle of that year, then, he produced a gentle painting, tenuous, silent, low contrast, foggy and melancholy. However, in his recent work, although the mystery remains intact, it seems to have evolved into a more industrial, scientific, and combative poetics: each of the paintings in this exhibition behaves like a disturbingMachinery, a small laboratory, an intense and never ending battlefield.

Cristián Silva

March 2017

 

REFLEJO INVOLUNTARIO

Exposiciones

DE MARIO FONSECA

MAR  – MAY 2017

Convergen en esta exposición dos énfasis que empezaron a manifestarse en mi obra desde 1986: un cuestionamiento hacia las tecnologías de reproducción visual –en este caso, la fotografía– y la credibilidad de lo reproducido; y una necesidad expresiva –no racional ni ‘objetiva’– que se resolvía con fluidez desde la misma fotografía, ocupada aquí como un medio de captación de luz y formas que me permiten manifestar algunas sensaciones y algunos sentimientos.

En este sentido, las primeras piezas expuestas en esta misma sala, que corresponden a un periodo anterior (1979-1983), están aquí a manera de referencia previa o punto de contraste. Así también, he incorporado en la siguiente sala algunas obras de 1992-1996 ya expuestas en mi retrospectiva de 1996 en el Museo Nacional de Bellas Artes, a manera de transición hacia lo que abarca esta muestra, que va en lo principal de 1996 a 2016 y reúne obras no expuestas previamente en conjunto.

No obstante abarcar 20 años, varias obras en esta exposición han sido replanteadas a partir de los medios hoy disponibles, modificando sus formatos y en algunos casos hasta el carácter de su contenido original, a partir de las posibilidades expresivas que aportan en la actualidad tanto las técnicas como los materiales de impresión de imágenes. Esta posibilidad de renovación me atrajo especialmente pues reactiva la vigencia de estas imágenes, distinguiéndolas de lo que podría haber sido una muestra ‘arqueológica’, que no es de mi interés.

Dos conjuntos de obras en las salas 5 y 6 (zócalo) confrontan desde sus momentos y recursos una expresividad mística y afectiva, muy sensible, con un discurso más bien intelectual, desde el cual me he venido alejando de las imágenes. Las series Gólgota, Pasión y La Esperanza surgen desde lo religioso, citando específicamente instancias finales de la vida de Cristo, y conforman el énfasis sensible junto con las piezas El blanco y el negro, Say Goodbye Say Hello, y Octubre 1987. Por el contrario, el políptico La última imagen acusa la incapacidad de las imágenes para expresar e incluso explicar objetivamente cualquier instancia de vida, aquí resuelta con la palabra, en tanto la serie Next, espontánea y profusa (las imágenes van de c2010 a 2016), ilustra cómo la falla o el error pueden lograr mayor atractivo visual y curiosidad por el contenido que la imagen ‘correcta’, banalizada por su exacerbación periodística, publicitaria e incluso artística.

En la realización de esta exposición –en el desarrollo de su contenido, preciso–, han contribuido de manera destacada la curadora Niki Raveau, la productora ejecutiva Pía Bahamondes, el maestro impresor Ramón Aldunate, y mi esposa Patricia Vogel. Agradezco especialmente sus aportes, así como a la organización del MAVI, al laboratorio Ekho, y a los colaboradores cuyas marcas aparecen junto a este texto.

Mario Fonseca

Gorbea, febrero 2017

 

INVOLUNTARY REFLECTION

BY MARIO FONSECA

MAR – MAY 2017

This exhibition brings together two emphases that began to appear in my work since 1986: a questioning towards the technologies of visual reproduction – in this case, photography – and the credibility of what is reproduced; And an expressive need – not rational or ‘objective’ – that was fluently solved from the same photograph, used here as a means of capturing light and forms that allow me to manifest some feelings and emotions.

In this sense, the first pieces exhibited in this same room, from a past period (1979-1983), are here to help have a reference or a contrast point .Also, I have incorporated in the following room some works of 1992-1996 already exposed in my retrospective of 1996 in the National Museum of Fine Arts, as a transition to this exhibition, which goes from the works between 1996 to 2016 and not previously exposed works, all together.

Nevertheless to cover 20 years of work, several have been rethought because of the new media and means available today, modifying their formats and in some cases up to the character of their original content, based on the expressive possibilities that currently contribute both the Techniques such as image printing materials. This possibility of renewal attracted me especially because it reactivates the validity of these images, distinguishing them from what could have been an ‘archaeological’ sample, which is not of my interest.

Two sets of works in rooms 5 and 6 confront from their moments and resources a mystical and affective expressiveness, very sensitive, with an intellectual discourse, from which I have been moving away from images. The series Golgotha, Passion and Hope come from the religious, specifically the final instances of Christ life, and conform the sensitive emphasis along with the pieces White and Black, Say Goodbye Say Hello, and October 1987. On the contrary, The polyptych “The last image” accuses the inability of images to express and even explain objectively

any instance of life, here resolved with the word, while the “Next”series, spontaneous and profuse (the images go from 2010 to 2016), illustrates how Failure or mistake can achieve greater visual appeal and curiosity of the content than the ‘correct’ image, trivialized by its exaggerated journalism, advertising and even artistic.

The curator Niki Raveau, the executive producer Pía Bahamondes, the master printer Ramon Aldunate, and my wife, Patricia Vogel, have made outstanding contributions to the development of this exhibition. I specially appreciate their contributions, as well as the organization by MAVI, the Ekho laboratory, and the collaborators that appear next to this text.

Mario Fonseca

Gorbea, February 2017

 

XI PREMIO MAVI / MINERA ESCONDIDA ARTE JOVEN CONTEMP.

Exposiciones

DIC 2016 – FEB 2017

Por onceavo año consecutivo, el Museo de Artes Visuales (MAVI) y Minera Escondida, operada por BHP Billiton, se reúnen para presentar la XI versión de “Premio MAVI / MINERA ESCONDIDA: Arte Joven Contemporáneo”, concurso que convoca a jóvenes talentos chilenos del área de las artes visuales.

El certamen se realiza con el objetivo de premiar, incentivar, promover y difundir la creación e innovación de artistas jóvenes, así como también detectar talentos emergentes y crear una plataforma de proyección, a la vez de generar espacios de acercamiento entre los artistas y la comunidad en general.

El Museo de Artes Visuales se ha consolidado como un espacio independiente, de  sólido prestigio dentro del medio de las artes visuales nacionales e internacionales, presentando cada año una programación de primer nivel junto a un innovador programa de educación y extensión, que busca mediar entre las audiencias y el arte contemporáneo.

El Museo de Artes Visuales MAVI y Minera Escondida, operada por BHP Billiton, trabajan en una alianza desde hace más de una década tras el objetivo de abrir espacios de generación y promoción de nuevos talentos en el campo de las artes visuales.

De esta manera, nace el Premio MAVI / MINERA ESCONDIDA: Arte Joven Contemporáneo, que a partir su creación, en 2006, se ha consolidado como un espacio para visibilizar y difundir el trabajo de los artistas emergentes chilenos, así como una plataforma para proyectar su trabajo.

Premio MAVI / MINERA ESCONDIDA: Arte Joven Contemporáneo busca detectar tendencias y nuevos talentos emergentes que se proyecten en el medio profesional de las artes visuales chilenas. Tomando criterios inclusivos como la temática y técnica libre, la convocatoria abierta y la postulación online, para dar cabida a la mayor cantidad de creadores del país. Otorgando una plataforma de visibilidad y difusión de los trabajos participantes, por medio de la exposición en el Museo de Artes Visuales y a través de la publicación de las mismas en la página web.

Lanzamiento en Antofagasta

Este 2016, la décima versión del Premio MAVI / MINERA ESCONDIDA: Arte Joven Contemporáneo se lanzó el pasado agosto en Antofagasta, en el Muelle Histórico Melbourne Clark en el marco de la Semana Cultural SACO5 evento en el que participa ya por tercera vez consecutiva.

Este año, MAVI llevó a Antofagasta tres esculturas del ganador de la versión IX del Premio MAVI /Escondida, Gonzalo Contreras, quien las expuso primero en Santiago, en su primera muestra individual producto del Premio. Las escultura “Tetrápodos”, estarán expuestas en dicha ciudad hasta el día 13 de septiembre, fecha del fin de SACO.

 

XI PREMIO MAVI / MINERA ESCONDIDA ARTE JOVEN CONTEMP.

DIC 2016

Por onceavo año consecutivo, el Museo de Artes Visuales (MAVI) y Minera Escondida, operada por BHP Billiton, se reúnen para presentar la XI versión de “Premio MAVI / MINERA ESCONDIDA: Arte Joven Contemporáneo”, concurso que convoca a jóvenes talentos chilenos del área de las artes visuales.

El certamen se realiza con el objetivo de premiar, incentivar, promover y difundir la creación e innovación de artistas jóvenes, así como también detectar talentos emergentes y crear una plataforma de proyección, a la vez de generar espacios de acercamiento entre los artistas y la comunidad en general.

El Museo de Artes Visuales se ha consolidado como un espacio independiente, de sólido prestigio dentro del medio de las artes visuales nacionales e internacionales, presentando cada año una programación de primer nivel junto a un innovador programa de educación y extensión, que busca mediar entre las audiencias y el arte contemporáneo.

El Museo de Artes Visuales MAVI y Minera Escondida, operada por BHP Billiton, trabajan en una alianza desde hace más de una década tras el objetivo de abrir espacios de generación y promoción de nuevos talentos en el campo de las artes visuales.

De esta manera, nace el Premio MAVI / MINERA ESCONDIDA: Arte Joven Contemporáneo, que a partir su creación, en 2006, se ha consolidado como un espacio para visibilizar y difundir el trabajo de los artistas emergentes chilenos, así como una plataforma para proyectar su trabajo.

Premio MAVI / MINERA ESCONDIDA: Arte Joven Contemporáneo busca detectar tendencias y nuevos talentos emergentes que se proyecten en el medio profesional de las artes visuales chilenas. Tomando criterios inclusivos como la temática y técnica libre, la convocatoria abierta y la postulación online, para dar cabida a la mayor cantidad de creadores del país. Otorgando una plataforma de visibilidad y difusión de los trabajos participantes, por medio de la exposición en el Museo de Artes Visuales y a través de la publicación de las mismas en la página web.

 

TRANQUIL MOTIONS

Exposiciones

DE MARCEL ODENBACH

SEP – NOV 2016

MAVI e IFA, en cooperación con el curador Matthias Mühling, presenta la muestra Marcel Odenbach: Stille Bewegungen / Tranquil Motions. Catorce obras seleccionadas de las últimas tres décadas, incluyendo videos, instalaciones de video y trabajos en papel, muestran un abanico de su obra. La selección de las obras despliega un panorama de la obra entera de Odenbach  y dibuja un retrato tan analítico como emocional del ser humano en la sociedad globalizada.

Marcel Odenbach nació en Colonia en 1953 y es uno de los pioneros en video arte. Su trabajo en video e instalaciones de video demuestra su rol en el fomento y desarrollo internacional de este género.

Desde sus primeros videos, que fueron concebidos para ser presentados en un monitor, hasta sus complejas instalaciones más recientes con proyecciones importantes, ilustran la sutilidad y variedad formal, así como la diversidad de contenidos con los que Odenbach pone en escena la imagen animada y su acompañamiento acústico.

Los trabajos en papel constituyen una parte separada y no menos importante de su obra.

La selección de los trabajos para esta exposición combina esta retrospectiva con el intento de cubrir las temáticas más centrales de su obra.

 

TRANQUIL MOTIONS

BY MARCEL ODENBACH

SEP – NOV 2016

MAVI and IFA, in cooperation with the curator Matthias Mühling, presents the exhibition Marcel Odenbach: Stille Bewegungen / Tranquil Motions. Fourteen selected works from the last three decades, including videos, video installations and paper works, show a range of his work. The selection of the works unfolds an outlook of his entire work and draws a portrait as analytical as emotional of the human being in the globalized society.

Marcel Odenbach was born in Cologne in 1953 and he is one of the pioneers in video art. His work in video and video installations demonstrates his role in the promotion and international development of this genre.

From his first videos, which were conceived to be presented on a monitor, to his most recent complex installations with important projections, illustrate the subtle and formal variety, as well as the diversity of contents with which Odenbach brings to scene the animated image and its Acoustic.

Paper works are a separate and no less important part of his work.

The selection of works for this exhibition combines this retrospective with the attempt to cover the most central themes of his work.

 

NI UNO NI OTRO, LOS OTROS

Exposiciones

ONE MOMENT ART

OCT 2016

El año expositivo 2016 de MAVI ha dejado un espacio dentro de su programación con el fin de albergar al Proyecto ONE MOMENT ART en su versión número 4. La primera de ellas se llevó a cabo en la Biblioteca Nacional con el artista Basco Vazko; luego Germán Tagle expuso en el Museo de Artes Decorativas y finalmente Francisco Bustamante en Matucana 100.

El proyecto gestionado por Jose Manuel Belmar, es una plataforma que propone el uso de un espacio patrimonial reconocible como es el MAVI, dentro de un concepto de exposición pop up, fácil de montar, de contenido consistente y con artistas de indudable solidez.

Una exposición que, a diferencia de las habituales del museo, aparece y desaparece con facilidad, que permanece durante un corto espacio de tiempo entregando un contenido atractivo para el público y dinamiza y potencia la situación acostumbrada que se genera dentro de nuestro espacio.

Sin perder la calidad y las características expositivas de MAVI, ONE MOMENT ART se presenta como una estimulante instancia para el público que nos visita, con esta condición de inminencia, situación de ahora o nunca, que establece esta muestra. Dejarnos con el interés de no perderse la exposición y de ver más.

En esta ocasión los expositores, todos ellos hombres, exhiben cada uno una obra de gran formato. Nicolás Radic, Francisco Peró, Pablo Serra, Adrián Gouet, Cristóbal Anwandter y Felipe Achondo abordan el tema del otro, desde la pintura y de una perspectiva además figurativa, a la que se podría atribuir cierto carácter conservador, pero sin lugar a dudas atractivo para el público.

Mención aparte recibe el hecho de que dos de los expositores participantes, han sido finalistas de nuestro PREMIO MAVI/ MINERA ESCONDIDA ARTE JOVEN CONTEMPORÁNEO: Pablo Serra, ganador del primer premio el año 2008, y Adrián Gouet, tercer premio año 2015.

 

 

NEITHER ONE OR ANOTHER, THE OTHERS

ONE MOMENT ART

OCT 2016

The 2016 exhibition year of MAVI has left a space within its programming in order to host the Project ONE MOMENT ART in its fourth version. The first of them was carried out in the National Library with the artist Basco Vazko; Then German Tagle exhibited in the Museum of Decorative Arts and finally Francisco Bustamante in Matucana 100.

The project managed by Jose Manuel Belmar, is a platform that proposes the use of a recognizable patrimonial space such as the MAVI, within a concept of pop up exposure, easy to set up, with consistent content and solid artist

An exhibition that, unlike the usual ones of the museum, appears and disappears easily, that remains for a short time delivering content attractive to the public and dynamizes and enhances the usual situation that is generated within our space.

Without losing the quality and expository characteristics of MAVI, ONE MOMENT ART presents itself as a stimulating instance for the public that visits us, with this condition of imminence, now or never, which establishes this exhibition. Leave us with the interest of not missing the exhibition and see more of it.

On this occasion each exhibitor, all men, exhibit a large format work. Nicolás Radic, Francisco Peró, Pablo Serra, Adrián Gouet, Cristóbal Anwandter and Felipe Achondo deal with the subject of the other, from painting and from a figurative perspective, which could be attributed to a certain conservative character, but undoubtedly attractive for the public.

A special mention is given to the fact that two of the participating exhibitors have been finalists of our MAVI / ESCONDIDA MINE YOUNGCONTEMPORARY ART AWARD: Pablo Serra, winner of the first place in 2008, and Adrián Gouet, third place in 2015.

 

LOCUS

Exposiciones

DE GIANFRANCO FOSCHINO

AGO – OCT 2016

El agua es el principal protagonista de LOCUS, la nueva exhibición de Gianfranco Foschino, curada por el crítico e historiador de arte Justo Pastor Mellado.

La muestra exhibirá una pieza inédita denominada OJOS DE AGUA, video escultura de cristal de 5 x 3 x 0,5 metros que busca transportar al espectador hacia las aguas de deshielo del río Futaleufú, uno de los más torrentosos del Mundo.

Gianfranco Foschino ha logrado una reconocida carrera a nivel internacional, exponiendo en dos ocasiones en la Bienal de Venecia (2011, 2014), 9na Bienal de Santa Fe, Nuevo México (2014), 18vo Festival Videobrasil, Sao Paulo (2013) y la 10ma Bienal de Artes Mediales, Santiago (2012) entre otras participaciones en países como Argentina, México, Alemania, Austria, España y China.

LOCUS es la tercera muestra individual de Foschino en Chile y la más importante. En esta exhibición vuelve a sorprender con su trabajo que ya casi es una marca registrada: videos silenciosos en tiempo real y cámara fija, que parecieran ser fotografías, ventanas o portales a paisajes que, con un poco más de atención, van develando sus ritmos internos a través de sutiles, y casi imperceptibles, movimientos.

 

 

LOCUS

BY GIANFRANCO FOSCHINO

AGU – OCT 2016

The theme of LOCUS is water, the new exhibition of Gianfranco Foschino, curated by the art critic and historian Julio Pastor Mellado.

The exhibition will show an unknown piece of art called OJOS DE AGUA/ WATER EYES, a crystal video sculpture of 5 x 3 x 0,5 meters which purpose is to transport the spectator to the thawing waters of Futaleufú river, one of the most torrential in the world.

Gianfranco Foschino, who has achieved international recognition, presented two times in the Venice Biennale (2011, 2014), 9th Biennal show of Santa Fe, New Mexico (2014), 18th Video Brasil festival, San Paulo (2013) and the 10th Biennal show of Media Arts, Santiago (2012) among other countries such as: Argentina, Mexico, Germany, Austria, Spain and China.

LOCUS is the third and most important individual exhibition of Foschino in Chile. In this exhibition he will surprise us with his work that consists in silent streaming videos with a fixed camera which seems to be photographs, windows or landscapes and if you pay attention you will see subtle and almost imperceptible movements.

 

WONDERLAND

Exposiciones

DE BRUNA TRUFFA Y RODRIGO CABEZAS

JUN – AGO 2016

La presente muestra exhibe el trabajo individual y más reciente de ambos artistas visuales, más una selección del trabajo del colectivo que ambos componen.

En un ejercicio poco habitual esta dupla de artistas comparte no solo su proyecto colectivo, sino que además invita a explorar sus creaciones particulares, otorgando al público la posibilidad de conocer los procesos creativos individuales de estos artistas.

Wonderland sugiere fantasía y sueño. Un país de maravillas e ilusión, como ya es habitual en Truffa y Cabezas se trata de una ironía. El sueño de la felicidad, la promesa incumplida de la realización neoliberal asumidas por el dúo desde los noventas, toma aquí -eso sí- un carácter más ambiguo que en sus obras anteriores. Si antes el sueño encarnó en la imagen del jaguar o en el jurel tipo salmón aquí lo hace bajo la forma del paisaje y la naturaleza muerta, y deriva, quizás, hacia unas formas que pese a su brillo y exuberancia resultan melancólicas.

La copia y la imitación recorren el fondo de estas pinturas recientes.

Bruna Truffa toma imágenes de las fuentes más diversas. Antiguas o recientes, impresas o digitales, de la alta o de la baja cultura. Da igual, todas se transforman en el taller y concurren a la tela para habitarla y transformarla en la ilusión de un mundo que parece cerrado y autosuficiente.

Por su lado Rodrigo Cabezas expone una serie de obras que nacen de la exploración de los famosos test visuales de Rorschach y Zulliger, transformándolos en composiciones simétricas e intrincadas y que conducen al espectador a un proceso de proyección, en busca de sentido, entre lo que no son más que manchas. La utilización de la mancha como herramienta pictórica les concede a estas obras un carácter más ambiguo y sugerente, que los trabajos anteriores de este autor.

Finalmente las obras de Truffa + Cabezas expuestas, dan cuenta de un quehacer colectivo, en la forma de un Abecedario que ambos realizaron para la publicación del libro “Mitos de Chile” de la premio nacional Sonia Montecino Aguirre.

 

 

WONDERLAND

This exhibition shows the individual and most recent work of both visual artists and a selection of the work produced by the collective.

This time the artist don’t show only their work in common but also show their own personal work giving the audience the possibility of getting to know the individual creative processes of each artist.

Wonderland suggests fantasy and dreams. A country of wonders and illusion, as usual in Truffa and Cabezas it is about irony. The happiness dream, the unreliable promise of the neo-liberalism realization assumed by both artists in the 90, at this point the pieces of work turn more ambiguous that their past pieces of work. The difference is that before the dream incarnated in a jaguar image or in a mackerel, this time it incarnates in a landscape and still life, and transform in shapes that despite its brightness and exuberance seem melancholic.

La copia y la imitación recorren el fondo de estas pinturas recientes.

Bruna Truffa takes images from diverse sources, old or recent, printed or digital, high or low culture. It doesn’t really matter because all of them transform in the studio and come alive in the fabric and then transform in the illusion of a world that seem private and self-sufficient.

Rodrigo Cabezas exhibits pieces of work that emerge from the exploration of the famous tests Rorschach y Zulliger, transforming them in symmetric and intrinsic compositions that lead the spectator to a projection process trying to find sense in something where you can only see spots. The use of spots as a pictorial tool gives the piece of work an ambiguous and intriguing character than the past pieces of work of this author.

Finally, Truffa + Cabezas exhibited pieces of work give a collective job in the form of an alphabet that both made for the publication of a book called “Mitos de Chile”/” Myths of Chile” by Sonia Montecino Aguirre, national award.

 

FRONTERA

Exposiciones

DE GONZALO CONTRERAS

JUN – JUL 2016

La obra de Gonzalo Contreras sorprende.

Escultor de impecable oficio, el ganador del IX Premio MAVI/Minera Escondida Arte Joven Contemporáneo expone por primera vez de manera individual en Santiago, ofreciendo un trabajo totalmente distinto al que le hizo acreedor al premio. Siempre deudor de la cultura pop, Contreras nos enfrenta esta vez con grandes aparatos derivados de un uso corriente, con un fino guiño a nuestra sociedad de deshecho.

Innumerables figuras de juguetes dados de baja se entremezclan en una relación donde no hay jerarquías ni orden aparente, sino simplemente actúan como testigos del abandono, contenidas por correctas estructuras geométricas en contradicción al caos que parece existir en lo interno.

El pop es una vertiente poco reconocida dentro de nuestro medio y Contreras se arriesga una primera vez contrastando su impecable técnica escultórica con imágenes que remiten también a juguetes archi conocidos. En ese contraste logra la sobresaliente pieza que conquisto el premio.

Nada de expresión, nada de abstracción, solo una correcta síntesis.

El contraste se da también en la elección de materiales, ya que el perfecto uso de la piedra que ha sido su marca de fábrica, se combina, para inquietar al espectador, con una imaginería alejada por norma de materiales nobles. En sus últimos trabajos también nos enfrenta, esta vez desde materiales y técnicas que sí se refieren al mundo popular pero en una condición que vuelve a desencajar.  Enormes estructuras que solemos ver en la ciudad, fabricadas en cemento, se alivianan para invitarnos a mirar un contenido que observamos con curiosidad y algo de recelo.

Ahora se arriesga nuevamente y lo vuelve a lograr. Extraños y familiares al mismo tiempo, los exactos tetrápodos interpelan y provocan un extraño malestar desde el interior de la sociedad de lo efímero.

Lo de Gonzalo Contreras es incomodar con una semi sonrisa, apelar a las contradicciones para descolocarnos un poco, no mucho.

 

 

BORDER

BY GONZALO CONTRERAS

JUN – JUL 2016

The surprising piece of art of Gonzalo Contreras

Sculptor and winner of the IX MAVI / Escondida Mine Contemporary Young Art award, will exhibit his individual work for the first time in Santiago offering something totally different to the piece of work that made him the winner of the award. Contreras uses toys that would normally been thrown away to make his big pieces of work.

Countless toys that nobody used were mixed in a relation where there is no hierarchy or order; they are part of a story of abandonment shown by geometric structures which are a contradiction of the inner chaos.

Pop is an unrecognized aspect in our media and Contreras takes the risk contrasting his impeccable sculptural technic with images of very famous toys. Because of the contrast accomplished in this piece of work he won the award.

No expression, no abstraction, just a correct synthesis.

There is contrast shown in the election of materials, a perfect work of stone combined with imagery made of fine materials to worry the observer. In his latest work he surprises us with popular technics and materials but in a condition that makes the spectator feel strange. Huge structures made of cement that we can see in the city are made in a way that we can observe the structure that we commonly see with curiosity and mistrust.

Now he takes a risk again and makes it. These strange and familiar pieces of work evoke feelings since we can’t be indifferent to what the toys mean for each person.

Gonzalo Contreras likes to make people uncomfortable, he appeals to contradiction just to make us feel a little uncomfortable but not so much.

 

YA NADA SERÁ COMO ANTES

Exposiciones

DE GRACE WEINRIB

ABR – JUN 2016

El Museo de Artes Visuales y Beca AMA se complacen en presentar la obra de Grace Weinrib (Los Ángeles, EEUU, 1983), joven artista que se ha dedicado profusa y extensamente a la pintura.

YA NADA SERÁ COMO ANTES

Grace Weinrib se apropia de imágenes recortadas de revistas de arte y fotografía, de cómics, de manuales didácticos de pintura y dibujo, postales y fotografías. Muchas de ellas provienen de las cajas acumuladas que se encontraban en la casa donde creció. Otras son de su propia colección. Aún así, todas pertenecen a una misma época, entre los años sesenta y ochenta. Ella interviene estas imágenes con pintura al agua, acrílico, témpera y acuarela. Brochazos  breves y secos,  suaves  degradaciones de  color,  pinceladas  que mezclan los colores sobre la superficie de la pintura y suaves aguadas, disimulan, borran o resaltan ciertos elementos del fondo.

En la pintura de Grace se goza del color y de la expresión, cuando en ella se confronta a diversos problemas relacionados con la materialidad y los colores. Pero también presenciamos lo que sucede cuando en la pintura el Yo se confronta a su pasado y al desafío de relacionarse con él desde el presente. Por la poca distancia hacia el pasado es que el espacio pictórico está colmado, es obra abundante y llena de expresión. En este pasaje, el color es un medio que evoca distintos estados emocionales y permite elaborar las complejas relaciones al otro.

Fue durante la ayudantía del curso de Color I, junto a Eduardo Vilches, que la práctica del color encauza su trabajo hacia una experimentación detallada de éste. Si bien el color es percibido por un ojo educado en  una “…sociedad que ‘hace’ el color, que le da sus significados y definiciones, que construye sus códigos y sus valores…”  según los saberes

de su época, cada ojo ve como ningún otro y está más o menos ejercitado para hacerlo. Es la particularidad de la mirada sensible, influenciada por su propia historia e inserta en un mundo que no acaba de aprehender. Es un ojo abierto a lo invisible. A través del color, Grace revela, para sí y para el espectador, la singularidad de cada percepción. Detrás de su pintura hay una voluntad que insiste en validar la mirada propia e irremplazable de cada persona.

Ya nada será como antes es la prolongación de su residencia enGasworks. Al llegar a Londres,  Grace trabajaba provisoriamente en un taller del antiguo edificio industrial de Cremer St. destinado a la demolición. Al realizar la fotografía de este espacio, The Studio Seems to be a Painting (2015), Grace se pregunta si está frente a un espacio representado o a un espacio real. La porosidad entre la realidad y la pintura se manifiesta en esta pieza; la puerta parchada como un collage, la pintura blanca utilizada para ocultar y matizar las capas anteriores y las aristas de la pieza donde se acumulan y entrevén los antiguos colores.

Pero aún más, ¿no parece esta pieza contener el misterio de la pintura? Este espacio está cargado de historia y el misterio en la pintura de Weinrib, pienso, se produce precisamente en los espacios en que se construye la memoria, donde se encuentran “…los tesoros de innumerables imágenes de toda clase de cosas acarreadas por los sentidos”2. Allí algunos recuerdos más ocultos que otros se preservan y emergen cuando se les llama.

En La poética del espacio, Gaston Bachelard bosqueja una fenomenología de las imágenes poéticas del secreto, como lo son el cajón, los cofres y los armarios, lugares donde “…vive un centro que protege a toda la casa contra un desorden sin límites”. En la pintura de Grace hay muchos armarios. Como las cajas secretas japonesas realizadas en marquetería, las pinturas de esta muestra, principalmente abstractas, se van subdividiendo en espacios cada vez más pequeños, secretos e íntimos.

Esta segmentación está cuidadosamente elaborada por la interacción del color. Colores disonantes  y  ambiguos ­muchas veces esquivos de un nombre propio­ se cruzan con grandes planos y con vislumbres de color puro que reafirman la determinación de unos, versus la aparente indefinición de otros, al dialogar en la línea de encuentro. Desde los planos más amplios a los más estrechos el color goza de su transformación. Las composiciones podrían pertenecer al armario de André Breton, quien escribe: “El armario está  lleno de lienzos / Hay incluso rayos de luna que puedo desdoblar”. Para Grace

Weinrib, “La pintura es un refugio” ­inscripción en la puerta de su taller­ ya que creo, es ahí donde se organiza la vida psicológica secreta. Y el color es la luz que emana de ella y que se despliega e interactúa sin prejuicios. Emociona.

Apuntes (2015­2016) se compone de las páginas sueltas del diario de la artista. Refleja los múltiples cruces que se operan mientras recorre los parques, barrios, museos y ferias de Londres. Esquemas, diagramas, notas y dibujos revelan el proceso en que la memoria episódica y la semántica se van desenvolviendo.

Durante sus recorridos ­que podemos ver a través de las fotografías Notas al Pie (2016)­ Grace observa los edificios en demolición, frecuentes en Londres. Los espacios interiores de estas construcciones quedan expuestos a la vista de todos durante su destrucción. Se abre una vista cenital de la intimidad. Así como en los edificios a medio demoler en la serie Travelogue (2016), los espacios pictóricos se deconstruyen y se revelan zonas ocultas al cortar la pintura y plegar su reverso hacia adelante.

En La Pieza, the Piece, the Room (2016), Grace interviene un libro con fotografías de los espacios interiores y del mobiliario que desarrolló la comunidad Shaker. Estas construcciones son un reflejo de su pensamiento y creencias: simplicidad, utilidad y honestidad. Este mobiliario de rápida y fácil manufactura se vuelve común en Estados Unidos, donde Grace crece. A través de la intervención de este libro la artista rescata un pasado. Estos interiores, de extremo rigor, ella los habita; son su pieza, sus armarios. La pintura en numerosas capas, es rica y abundante, enteramente íntima y luminosa. La luz de cada pintura parece corresponder a la luz de una hora del día; desde el amanecer al ocaso los inscribe en un presente cotidiano. Al contrario, el blanco de cuatro de ellas las resta del tiempo: son acontecimientos suspendidos.

Finalmente, Olivier (2016) es una serie de pinturas sobre pedazos de cartón de pequeño y mediano formato. Las formas irregulares de las superficies hacen pensar que no son más que fragmentos de una pintura mayor, tal como las reconstituciones arqueológicas de los bajorrelieves egipcios o las pinturas de los muros restaurados del Neues Museum de Berlín, que visita la artista. Así, desde algunas operaciones de la memoria, como la fragmentación, la restitución, la contextualización y la sacralización, y desde la imposibilidad que tiene la memoria de abarcarlo todo, en esta exposición la inmensidad de la pintura se hace presente.

Ya nada será como antes anuncia un nuevo comienzo. Contempla la pérdida y la transformación que se produce en distintos momentos de la vida. En esta ocasión este comienzo se origina al volver del viaje, cuando Grace pinta blanco su taller. Después de serpentear por lasNymphéas de Claude Monet en L’Orangerie, de presenciar una parte de la historia de la pintura en la National Gallery, de ver las flores en el New Covent Garden Market, ya nada será como antes.

 

 

NOTHING WILL EVER BE AS BEFORE

BY GRACE WEINRIB

ABR – JUN 2016

The Museum of Visual Arts and the AMA Scholarship are pleased to present the work of Grace Weinrib (Los Angeles, USA, 1983), a young artist who has extensively devoted herself to painting.

NOTHING WILL EVER BE AS BEFORE

Grace Weinrib uses cut images of art and photography magazines, comics, didactic painting and drawing manuals, postcards and photographs. Many of them come from the accumulated boxes that were in the house where he grew up.

Others are from her own collection. Even so, they all belong to the same period, between the sixties and eighties. She intervenes these images with water-based painting, acrylic, gouache and watercolor. Brief and dry lines, soft color degradations, brushstrokes that mix colors on the surface of the painting and smooth water-colours, dissimulate, erase or highlight certain elements of the background.

In Grace’s painting she enjoys color and expression, when in it she confronts several problems related to materiality and colors. But we also witness what happens when in painting the ego confronts its past and the challenge of relating to it from the present. Because of the little distance with the past is that the pictorial space is full, it is abundant and full of expression. In this, color is the mean that evokes different emotional states and allows to elaborate complex relationships to the other.

It was during the assistant of the class of Color I, with Eduardo Vilches, that the practice of color leads her work towards a detailed experimentation of this.

Although the color is perceived by an eye educated in a “… society that ‘makes’ color, gives it its meanings and definitions, which builds its codes and values …” according to the knowledge of its time, each eye sees as no Another and is more or less exercised to do it. It is the particularity of the sensitive eye, influenced by its own history and inserted in a world that has not just learned. It is an open eye to the invisible. Through color, Grace reveals, for herself and the viewer, the uniqueness of each perception. Behind her painting there is a will that insists on validating the personal and irreplaceable look of each person.

Nothing will ever be as before is the extension of her residence in Gasworks. Arriving at London, Grace worked provisionally in a workshop at the old industrial building at Cremer St. doomed for demolition. Photographing this space, The Studio Seems to Be a Painting (2015), Grace wonders whether she is in front of a represented space or a real space. The dilemma between reality and painting is manifested in this piece; The patched door like a collage, the white paint used to hide and tint the previous layers and the edges of the room where you can see the old colors.

But even more, does this space not seem to contain the mystery of painting? It is full of history and the mystery in Weinrib’s painting, I think, occurs precisely in the spaces where memory is built, where “the treasures of innumerable images of
all sorts of things carried by the senses” are found. Some more hidden memories than others are preserved and emerge when they are called.

In Poetics of Space, Gaston Bachelard outlines a phenomenology of the poetic images of secrecy, such as the drawer, the coffers and the closets, places where “… Lives a center that protects the whole house against a mess without limits.” There are many cabinets in Grace’s painting. Like the Japanese secret boxes, the paintings of this exhibition, mainly abstract, are subdivided into increasingly smaller, secret and intimate spaces.

This segmentation is carefully crafted by the interaction of color. Dissonant and ambiguous colors – often elusive of a proper name – are interspersed with large spaces and glimpses of pure color that reaffirm the determination of some, versus the
apparent indefinition of others, on the line of encounter. From wide to narrow spaces the color enjoys its transformation. The compositions could belong to André Breton’s closet, who writes: “The closet is full of canvases / There are even moonbeams I can unfold.” To Grace Weinrib, “Painting is a refuge” ¬inscription at the door of her workshop – as I believe, this is where secret psychological life is organized. And the color is the light that emanates from it and that unfolds and interacts without prejudice.

Notes (2015-2016) from loose pages of the artist’s diary. It reflects the multiple crosses that run while she walks through parks, neighborhoods, museums and fairs of London. Diagrams, notes and drawings reveal the process in which episodic memory and semantics are unfold.During her tours which we can see through the photographs “Footnotes (2016) “ /”Notas al pie”, Grace observes the buildings in demolition, frequent in London. The interior spaces of these constructions are exposed to the sight of all during their destruction. It shows up the intimacy of the space. As in the half-demolished buildings in the Travelogue series (2016), the pictorial spaces are deconstructed and hidden areas are revealed by cutting the paint and folding its reverse forward.

In “La pieza, the Piece, the Room (2016)”, Grace intervenes a book with photographs of the interior spaces and the urban furniture that was developed by the Shaker community. These constructions are a reflection of her thinking and beliefs: simplicity, utility and honesty. This fast and easy-to-manufacture urban furniture becomes common in the United States, where Grace grows. Through the intervention of this book the artist rescues a past. These interiors, of extreme rigor, she inhabits them; Are his piece, his closets. The painting in numerous layers, is rich and abundant, entirely intimate and luminous. The light of each painting seems to correspond to the light of an hour of the day; From sunrise to sunset, inscribes them in an everyday present. On the contrary, the target of four of them is subtracted from time: they are suspended events.

Finally, Olivier (2016) is a series of paintings on pieces of cardboard of small and medium format. Irregular forms of surfaces suggest that they are nothing more than fragments of a larger painting, such as the archaeological reconstitutions of the Egyptian low-reliefs or the paintings of the restored walls of the Neues Museum of Berlin, which the artist visits. Thus, from some memory operations, such as fragmentation, restitution, contextualization and sacralization, and from the impossibility of the memory to cover everything, in this exhibition the immensity of painting becomes present.

Nothing will ever be as before announces a new beginning. It contemplates the loss and transformation that occurs at different moments of life. On this occasion this beginning originates returning from the trip, when Grace paints white her workshop. After winding through the Nymphéas by Claude Monet at L’Orangerie, to witness a part of the history of painting at the National Gallery, to see the flowers at the New Covent Garden Market, nothing will ever be as before.