volver

VALENTINA CRUZ
"Entre líneas y sombras"

Exposición retrospectiva 1963-2008

La historia occidental del dibujo nos señala que no siempre éste se ha considerado como un fin, sino  más bien como un medio, un esquema preparatorio a una pintura, una escultura o un grabado. Valentina Cruz rescata y enaltece el dibujo artístico, ya no como la base de otras expresiones plásticas, sino como una reflexión sobre el objeto no  preexistente en la realidad, constituyendo una interpretación de ella. Las obras reunidas en la presente exposición corresponden a series elaboradas en diferentes periodos, como también a aspectos que reitera la artista a lo largo de su amplia trayectoria. La temática se relaciona directamente con el mundo que la rodea, trasladando la realidad cotidiana al dibujo en un registro de hechos y situaciones. 

Su estancia en Francia corresponde al periodo de la revolución de mayo del 68, y como testigo de su momento, crea series donde Fidel Castro y el Che Guevara son los personajes protagónicos. En sus obras posteriores a 1970 encontramos temas relacionados con la represión, la libertad de expresión y el secuestro, con un fuerte sello expresionista. Estas obras son parte de la denominada estética de la resistencia en nuestro país y en ellas son frecuentes las imágenes de cuerpos caídos y rostros vendados. La crítica se dirige también a los ideólogos, a personajes del Estado, políticos y militares, a los que denomina la SuperTribu.

En otras obras de este mismo período se evidencian cuestionamientos existenciales presentando, varias de ellas, un acercamiento a la estética surrealista. Los temas son la soledad, el viaje, el vuelo. Estas  escenas  fantásticas que se desarrollan en un espacio onírico, no están exentas de un sentido crítico de la condición humana. 

A partir de 1986 destacan dos series, “Las Ramblas” y “Láuria 129”. Ambos trabajos fueron realizados durante su  larga estadía de 20 años en Barcelona. Es en esta ciudad donde se libera del tema recurrente de la dictadura militar. Allí ilustró libros para niños creando personajes fantásticos. Son de gran interés las obras que ha realizado sobre tela, en especial la serie “El Lobo- Hombre”, inspirada en un cuento del escritor francés Boris Vian,  por la que obtuvo el premio Altazor 2003. La artista señala que recurre al cómic como estrategia plástica, que hace usode éste no sólo como una alternativa dentro del campo del arte, sino como un homenaje a este medio comunicacional que tanto influyó en su infancia.

A lo largo de la vasta trayectoria de su producción artística encontramos un constante movimiento que se traduce en espacios inestables. El ritmo lineal se incorpora al discurso visual de sus obras, el que es acentuado a través de la repetición de las formas para reforzar el significado de la imagen. En su obra exorciza lo que no podemos conjurar con palabras. La producción artística de Valentina Cruz es una aventura visual que revela la maestría de una de nuestras  más connotadas dibujantes, y principales exponentes de la gráfica nacional actual.

Beatriz Huidobro Hott
Curadora