NUBES PASAJERAS

NUBES PASAJERAS

Películas

1996, Finlandia.

Dirección: Aki Kaurismaki

Guión: Aki Kaurismaki

Fotografía: Timo Salminen

Reparto: Matti Onnismaa, Kari Vaananen, Elina Salo, Makku Peltola.

Esta película la primera de la trilogía denominada Finlandia. El centro del relato lo ocupa una pareja, un matrimonio que parte sin nada, inclusive sin trabajo, y que va  junto a nosotros, partícipes espectadores y cómplices de su búsqueda y de su lucha por construir una vida.

Kaurismaki indaga a través de su cine en una especie de  retrato compuesto por una colección de imágenes en el estilo de  un cine muy purista, al que por sobre todo le bastan las imágenes (y la música) para hacerse de una especie  de pieza o de cuerpo, un todo, al que como espectadores nos vemos enfrentados y de algún modo encantados y seducidos de poder mirar y volver a mirar con un tiempo lento sin apuro, empezar ha encontrar en ello los detalles que van construyendo esta idea de imagen total.

Esta película avanza casi vacía, como siempre con un mínimo de elementos y con su título, que en el caso de Kaurismaki forma parte importante del material que el director nos presenta como el equipaje para un viaje.

En términos de contenido, Kaurismaki nos hace como siempre visitar el mundo marginal dentro de una ciudad, de un país, de su país, el universo de aquellos que parecen transitar para construir su vida por una especie de borde de precipicio, siempre a punto de caer, pero también siempre dispuestos a seguir adelante con sus ilusiones, buscando siempre como empujar las circunstancias hacia una mejor suerte y la fuerza para ese empuje viene de los sentimientos verdaderos y los valores humanos de sus personajes.

 

PASSING CLOUDS

1996, Finland

Director: Aki Kaurismaki

Script: Aki Kaurismaki

Photography: Timo Salminen

Cast: Matti Onnismaa, Kari Vaananen, Elina Salo, Makku Peltola.

This film is the first of the trilogy called Finland. The center of the story is about a couple, a marriage that starts with nothing, even without work, and they go along with us, participating spectators and accomplices of their search and struggle to build a life.

Kaurismaki investigates through his cinema in a kind of portrait composed by a collection of images in the style of a very purist cinema, to which above all, images (and music) are enough to build a piece, an everything, that as spectators we are confronted and somehow enchanted and seduced to be able to look and return to watch with a slow time without hurry, starting to find in it the details that make of this idea a complete image.

This film advances almost empty, as always with a minimum of elements and with its title, which in the case of Kaurismaki is an important part of the material that the director presents us as the luggage for a trip.

In terms of content, Kaurismaki makes us, as always, visit the underworld within a city, a country, his country, the universe of those who seem to build their lives on the edge of a cliff, always about to Fall, but also always ready to move forward with their illusions, always seeking to push circumstances into better luck and the strength for that push comes from the true feelings and human values of their characters.